En la medianoche se abrieron las puertas del santuario y desde las 4 de la mañana comenzaron las misas.
Cientos de fieles acamparon en cercanías del santuario de San Cayetano para ingresar este martes desde las 0 horas al templo y venerar en su día la imagen del santo patrono del trabajo.
Los fieles acamparon desde hace varios días alrededor de la iglesia ubicada en Cuzco al 100, donde a la cero hora del martes Monseñor Raúl Martín, Obispo Auxiliar de Buenos Aires y Vicario Episcopal de la Zona Devoto, abrirá las puertas del Santuario para recibir a los peregrinos, e impartirá la primera bendición del día, dando así la bienvenida a todos.
Este martes, las misas se ofician desde las 4 hasta las 11 cada una hora en la iglesia y desde las 13 hasta las 23 en las horas impares.
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En tanto, las bendiciones de personas, llaves, imágenes y objetos religiosos, se realizararon desde la medianoche, cada 15 minutos, tanto dentro como fuera del templo.
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El primero de la larga fila junto al portón principal fue Rafael, un hombre de 74 años que desde 1968 visita cada 7 de agosto el santuario de San Cayetano. En cada visita trae la misma imagen del Patrono del Trabajo, la misma que recorre durante el año las casas de sus vecinos y familiares en la zona oeste del conurbano bonaerense.
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Al servicio de los peregrinos, 1.150 laicos de todas las edades estarán en la calle y en el Santuario; y más de 100 sacerdotes, diáconos, religiosos y seminaristas prestarán su servicio en la liturgia y en los grupos de oración.
Además, 300 niños y adolescentes del Movimiento Scout repartirán gratuitamente pan, caldo y mate cocido tanto de día como de noche, y organizarán la fila de los peregrinos.
Unos 300 jóvenes de las comunidades parroquiales, colegios católicos y de los movimientos de la Arquidiócesis de Buenos Aires, se acercarán por turnos a los que esperan largas horas para rezar y compartir la espera con todos.
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