Cabello recuperó el registro y puede volver a conducir

Sociedad

En noviembre de 2003 fue condenado a 12 años de prisión, acusado por homicidio simple con dolo eventual. Había asesinado a dos personas al correr una picada.

Sergio Rosales en Radio 10
Sergio Rosales, viudo y padre de las dos víctimas de la picada mortal que protagonizó Sebastián Cabello en 1999 en el barrio porteño de Núñez, se quejó este miércoles de que "la Justicia sigue burlándose", tras la decisión de la Cámara de Casación de permitirle volver a conducir al autor de la tragedia justo el día en el que se cumplieron 14 años del choque.

Rosales también precisó que van a recurrir a la Justicia para que se prorrogue la inhabilitación y señaló que van a presentar como un agravante contra Cabello que en 2010 evadió la resolución de los jueces y logró obtener un registro en el municipio de Malvinas Argentinas, aunque luego tuvo que devolverlo por la polémica que se suscitó.

El viernes pasado, la Sala III de la Cámara de Casación Penal dio por concluida la pena por la que se inhabilitaba al responsable de la "picada" para conducir todo tipo de vehículo automotor impuesta por diez años.

La resolución se dio a conocer el 30 de agosto, justo el día que se cumplieron 14 años del choque en el que fallecieron Celia González Carman, de 38 años, y su hija Vanina Rosales, de tres años.

" Es aberrante la decisión de la Justicia después de que en 2010 le otorgaran un registro de conducir a Sebastián Cabello pese a que en el sistema informático decía que no podía obtenerlo. Le dieron un registro trucho", expresó Sergio Rosales en declaraciones a "El Oro y el Moro" por Radio 10

Cabello había sido inhabilitado para manejar por el término de diez años pero, según la familia de las víctimas, el plazo se vence en 2016 porque debe calcularse desde que la condena quedó firme, el 14 noviembre de 2006.

"No sé cuáles son los argumentos de la Justicia", consideró Rosales sobre la decisión de la Cámara de Casación y expresó que con este fallo "parece que la Justicia sigue burlándose, más allá de no actuar se sigue burlando".

Cabello fue condenado en noviembre de 2003 a 12 años de prisión, acusado por homicidio simple con dolo eventual, porque la Justicia consideró que el victimario debió advertir que conducir a alta velocidad por Lugones, sobre avenida Cantilo, implicaba un alto riesgo.

Sin embargo, en 2005, la Cámara de Casación le redujo la pena a tres años, ya que cambió la carátula a homicidio culposo, por lo tanto entendió que Cabello no tuvo intención de matar.

Según Rosales, "este tipo de personas, enfermos por la velocidad y los automóviles, no cambian" porque "están encerrados en ellos mismos y no les importa nadie".

"En ningún momento me lo crucé (a Cabello). En ningún momento mostró arrepentimiento. En ningún momento pidió perdón ni él ni su familia. Lamentable la forma de ser de esa gente", manifestó Rosales.

En declaraciones a la prensa, el viudo y padre de Celia y Vanina afirmó que la intención de Cabello es tener su registro para conducir en Brasil, donde actualmente reside, y le reclamó a las autoridades de ese país que "no le permitan manejar porque quedó demostrado que no lo hace con responsabilidad".

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