Caso Daiana: otras mujeres asesinadas por ir a supuestas entrevistas de trabajo

Sociedad

Chicas de 19 a 23 años, en busca de trabajo, algunas en una situación precaria, fueron víctimas en los últimos años de violadores y asesinos que las captaron citándolas a una supuesta entrevista laboral.

Araceli Ramos

Araceli Ramos, de 19 años, fue a una entrevista de trabajo en Caseros el lunes 30 de septiembre de 2013, pero nunca volvió. La madre fue al lugar donde la habían citado y encontró una casa abandonada que pertenecía a Aída Amoroso.

Amoroso estaba desaparecida desde hace unos días pero los investigadores encontraron objetos de la mujer en la casa de uno de los familiares del ex oficial de Prefectura Walter Vinader, por lo cual se ordenó su detención.

Finalmente, el 11 de octubre, se encontró el cuerpo de Araceli en un descampado de Crovara y General Paz, Villa Madero, dentro de un bolso, semidesnudo, atado con alambre y en posición fetal, envuelto con varias bolsas de consorcio anudadas y tapado con ramas y neumáticos.

El operativo se hizo a partir del testimonio de un remisero que declaró que llevó a Vinader al terreno donde se emplazaba la fábrica de Jabón Federal. Vinader había asegurado que desconocía el paradero de la joven, aunque luego se negó a declarar ante el fiscal.

El ex prefecto enfrentará un juicio oral por el crimen de la joven y la desaparición de la anciana Amoroso.


Soledad Carlino

María Soledad Carlino, de 23 años, trabajaba como recepcionista en el Norcenter de Vicente López junto a Javier Horacio Otero, quien le dijo que le había conseguido una entrevista laboral en el área de Recursos Humanos de la empresa donde él trabajaba.

Con esta excusa, Otero llevó a Soledad a su casa de la localidad de Sáenz Peña, partido de Tres de Febrero, donde la violó y la asesinó con un triple mecanismo de asfixia: la estrangulación manual del cuello, la compresión de nariz y boca y la colocación de una bolsa de nailon en la cabeza.

Al día siguiente de la desaparición, la fiscal y la policía allanaron la casa de Otero y encontraron el cadáver de la chica envuelto en sábanas debajo de la cama y a Otero llegando en su auto con un bidón de nafta con el que se presume iba a calcinar el cuerpo.

El 18 de junio de 2012, Otero fue hallado ahorcado en su celda de la cárcel de Melchor Romero, tres días antes de que terminara el juicio con una condena a prisión perpetua.


Sandra Ayala Gamboa

Sandra Gamboa, una peruana de 21 años, estaba buscando trabajo en La Plata cuando el viernes 16 de febrero de 2007 un amigo le comentó que un hombre llamado Diego Cadícamo quería contratar a una niñera para su hijos por 10 pesos la hora.

Gamboa encontró a Cadícamo caminando en la calle y este le dijo que la entrevista de trabajo sería en una dependencia del Ministerio de Economía en la avenida 7, entre 45 y 46, pero luego la joven desapareció.

El 22 de febrero, un bombero entró a la dependencia y encontró el cadáver. La policía, que tenía la denuncia hacía unos días y no había hecho rastrillajes suficientes por la zona, convocó a los familiares. Se comprobó que el cuerpo había estado encerrado casi una semana.

La cara estaba irreconocible por los seis días pasados a la intemperie con más de treinta grados de temperatura, tenía un fuerte golpe en la cabeza, el pelo ensangrentado y señales de una violación que la autopsia confirmó.

El caso sigue; investigan las responsabilidades de la policía.




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