Qué se dijeron "Pampita" y Barrantes en el juicio de divorcio

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"Yo era la mucamita que debia trabajar; él padecia disfuncion sexual", dijo ella. "Ella me fue infiel con Benjamin Vicuña", dijo él. El divorcio fue un verdadero fuego cruzado entre Pampita y Martín Barrantes.

Pampita y su ex marido, Martín Barrantes dieron rienda suelta a sus lenguas durante la audiencia de divorcio y se dieron con todo.

Esta semana se llevó a cabo la última audiencia del divorcio entre la modelo Carolina Ardohain y Martín Barrantes quienes terminaron su matrimonio en 2005, luego de tres años de matrimonio aparentemente no tan feliz.

La audiencia se llevó a cabo por la mañana en el Tribunal de Familia número 2 de San Isidro. Los dos llegaron por separado con sus abogados y durante el proceso ni se miraron. El ambiente allí era realmente muy tenso.

Primero fue Pampita la que empezó a declarar utlilizando su estrategia basada en el supuesto maltrato recibido durante la convivencia. Además, dijo que no entendía por qué Barrantes habla de adulterio e infidelidad, si según ella, ya habían decidido separarse antes de que Pampita comenzara a salir con Benjamín Vicuña. 


 


“Dice él en su demanda que fui yo la única causante de la ruptura de nuestro matrimonio. No es cierto: como ya dije, él y yo acordamos no exigirnos mutuamente desde esa fecha ninguno de los deberes matrimoniales. Ambos nos sentimos libres y dueños de nuestros destinos. Acordamos iniciar un divorcio de común acuerdo, cuyo inicio se postergó hasta que fuera posible comenzarlo. No es posible sostener el deber de fidelidad cuando la separación se produjo porque los dos así lo habíamos establecido”, dijo Pampita a la revista Gente.


Mientras tanto, su ex marido escuchó estas declaraciones sin reacción alguna y siguió insistiendo en que Pampita le fue infiel con Vicuña y que prueba de esto es la hija de dos años que tuvo con el actor. Luego, el polista reveló que ella llegó a estar embarazada de un hijo de él pero “lo perdió lamentablemente en octubre de ese año (2004). A raíz del infortunio fue atendida en el Hospital Universitario Austral por la doctora Andrea Landeira”, aclaró. 

Luego, Pampita siguió sin paz: “Era intolerable. No trabajaba ni demostraba interés por hacer algo productivo. Yo era realmente la mucamita que debía trabajar y mantener sola el hogar, sin esperar nada a cambio, ni siquiera buen trato. Ni qué hablar del respeto y trato digno que merece una esposa”.

La revista Gente informó que para corroborar sus dichos ante la Justicia, Pampita citó como testigos a su booker en la agencia de Pancho Dotto, Gastón Stati, la maquilladora Estefanía Novillo, su amigo personal y modelo Gabriel Alfaro, el periodista Pablo Procopio y las propietarias del centro de estética Tercer Millenium, Dora y Marcela Puente.

Y acá, Pampita le dio ya con todos los misiles perdidos de Saddam que encontró a mano: el psiquiatra Horacio Munilla fue citado para constatar ciertos comportamientos sexuales de su ex marido porque recordemos que ella dijo que él “no deseaba tener relaciones sexuales conmigo. Y si lo hacía, "no había juego amoroso", soltó.


 


"Me hacía sentir que era un trámite; padecía disfunción sexual”, agregó. Luego, dijo que siempre “fue inestable emocionalmente. Sufría de depresión importante, que durante algunos meses requería medicación psico-farmacológica, y cuando se compensaba se ponía hostil, demandante y descalificador”.

Ya casi desarmado, Barrantes se defendió: “Ella pretende cambiar su papel de adúltera a víctima. Bastará ver las declaraciones de Carolina a Mirtha Legrand que se ofrecen como prueba, en las cuales refiriéndose a mi persona dijo que se había casado enamorada y que fue la mejor decisión de ese momento. ¿Para qué se casó? Ella lesionó mi honor, puso en duda mi hombría; forma parte de una campaña tendiente a distraer la verdadera cuestión que nos convoca: su adulterio”.

Más que un divorcio, esta audiencia parecía ser una verdadera batalla campal. Todavía falta que las autoridades resuelvan esta separación donde no hay nada de efectivo en juego, sólo un terreno en Chacras de Murray en Pilar, valuado en 150 mil dólares. Claro, no es poco.

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