Narda Lepes, una chef mediática que inició su fama gracias a un sándwich hecho a regañadientes

Sociedad

*Para Narda lo mejor es comer lo que uno tiene ganas.

Con 36 años y una vasta experiencia en la gastronomía, Narda Lepes levanta la bandera de la importancia del saber comer. Dice que hay que ingerir de todo y hacerlo con tiempo. Disfrutarlo es la clave.

Llegó a la televisión casi por casualidad. Cuenta que el amigo de un amigo de su papá le pidió que por favor fuera a un casting que buscaba gente joven que supiera cocinar. Narda había vuelto de perfeccionarse un año en París, y tenía dos restaurantes en Buenos Aires. Pero no tenía ningunas ganas de mostrar lo suyo frente a cámaras.


 


"Me hinchó tanto, que dije bueno, voy 15 minutos y listo. Para mí era un trámite. Me acuerdo que había un montón de ingredientes y me pidieron que armara un sandwich. No hice el que quedaba canchero hacer... hice el que tenía ganas de comer. Después me lo comí y me fui", comentó a Clarín

A pesar del poco entusiasmo que tenía aquel día, "le puse onda, porque era gente piola la que estaba en el estudio, pero sólo quería irme... Y curiosamente me volvieron a llamar". Claro que, en el medio, el sandwich catalán que preparó le abrió —sin que ella sospechara siquiera— las puertas para entrar a elgourmet.com, señal de la que hoy es una de sus figuras. Y todo gracias a la receta que regala ahora: "Pan tostado, frotado con ajo y aceite de oliva. Cortás un tomate al medio y se lo refregás. Le ponés jamón crudo cortado bien finito y hecho bollos, no plano, para evitar que al comerlo se te salga y se te pegue en la pera".

Así, sin eufemismos ni baño de fantasía. Así cocina, así explica, así pinta sus días. Como cuando recuerda sus primeros palotes en televisión y reconoce que "miraba para abajo y no me reía ni loca. Un día me preguntaron con quién charlaba de cocina y les dije que con mi amiga Yamila. Entonces me hicieron carteles que decían "Yamila" para que yo le hablara a ella. Era medio cortada, pero después me empecé a aflojar".

Tanto, que luego de su debut en Fusión cúbica, ciclo que compartía con dos chefs, inició su largo camino de programas propios que, además de robarle francas sonrisas, la llevaron a recorrer el mundo. Su próximo destino profesional, Vietnam: viajará en febrero (previo cumplimiento de una larga lista de vacunas) para grabar ocho especiales.

Hija de una diseñadora de ropa y de un publicista que también fue el dueño de Palladium, tuvo en ese boliche emblemático una suerte de "segundo hogar.” Cuenta que cuando terminó el secundario se tomó un año sabático porque no sabía si seguir Abogacía o Diplomacia.

Bautizada Narda en homenaje a la novia del mago Mandrake, uno de esos días en los que buscaba su destino sin buscarlo se anotó en un curso de cocina porque quedaba enfrente de la casa de su novio. Luego estudió Gastronomía y enseguida se instaló un año en París para transitar, con más observación que sueldos, las cocinas de los grandes maestros. Claro que sus primeros platos los aprendió de su abuela Paquita, la mujer que hacía una sopa de arroz difícil de olvidar, parece. O una polenta con pollo al curry que su nieta recrea cada tanto.

En estos días todos pensamos en la comida de fin de año. Cuidado con tomar literalmente el consejo de Narda de comer de todo... como dice ella, comer con tiempo y con criterio.

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