Llegó el día y Tim Cook, CEO de Apple, y compañía se subieron al escenario ante 7.000 personas que esperaban ansiosos en el Bill Graham Civic Auditorium de San Francisco los nuevos productos de Apple. Todo comenzó como siempre: con números que demostraron el éxito que tuvo la compañía en los últimos meses. Después llegaron los anuncios.