En Villa María esperan la llegada del UtilityScan

*El sofisticado equipamiento de última generación se utilizará para la búsqueda del cadáver de Mariela Bessonart.

Mariela Alejandra Bessonart llegó con su ex esposo Rodolfo del Pino al centro comercial de Villa María, ella se bajó y entró en una sucursal bancaria. Eso es lo último que se sabe de ella. Esto pasó el 28 de septiembre de 2005, desde aquel día el fiscal Gustavo Atienza la busca y no la puede encontrar. Aunque su ex esposo es el único detenido por este caso, aún no pueden dar con el cadáver de esta mujer.

Pero ahora el fiscal cree que tendrá mejor suerte porque en pocos días más llegará a Villa María el UtiliyScan, un equipamiento de última generación que permite rastrear objetos orgánicos e inorgánicos para el hallazgo de huesos humanos enterrados hasta unos seis metros de profundidad.

El fiscal Atienza recibió con satisfacción la aprobación que le otorgó el Ministerio del Interior para poder utilizar este radar penetrante de tierra que sólo se utilizó una vez en el país. Además, el fiscal explicó que todavía no saben cómo se usa y cuánto cuesta el alquiler, que desde ya no será nada barato.

De todos modos, el instructor del “caso Bessonart” precisó que desde la Dirección de Inteligencia Criminal, dependiente del Ministerio a cargo de Aníbal Fernández, le confirmaron de manera formal que el explorador terrestre se utilizará en la búsqueda de posibles restos óseos de Mariela en las afueras de Villa María y en diferentes predios rurales de la región, hasta el momento no especificados puntualmente.

El “UtilityScan” es considerado el más exacto sistema de GPR existente en el mundo para búsquedas subterráneas. El GPR (sigla en inglés “Ground Penetrating Radar”) es un sistema móvil de uso manual, integrado con un codificador de profundidad, que sirve para investigaciones rápidas en ambientes urbanos o en terrenos poco accesibles (como por ejemplo campos), que posibilita tareas de búsqueda sin efectuar excavaciones.

Entre otras funciones sirve como una herramienta de apoyatura legal que posibilita investigaciones en la escena de un crimen, para hallar sepulturas clandestinas y objetos enterrados hasta unos seis metros de profundidad. Asimismo, el GPR sirve como instrumento para la localización de víctimas, escondites ocultos de armas o evidencias, e igualmente ayuda a encontrar restos de soldados y civiles muertos en zonas de guerra.

Los arqueólogos y los investigadores forenses se valen del “UtilityScan” para el planeamiento de una excavación, relevamientos arqueológicos en un determinado lugar, trazado de sepulturas clandestinas y localización de armas o evidencias enterradas.

Un sistema GPR está compuesto de tres componentes principales: la unidad de control, la antena y una fuente de energía.  La unidad de control contiene elementos electrónicos que producen y regulan el pulso de energía del radar que la antena envía a la tierra. También tiene una computadora portátil, con disco rígido y monitor incluidos, para registrar y almacenar datos del examen realizado en el terreno.

La antena recibe el pulso eléctrico producido por la unidad de control, lo amplifica y lo transmite a la tierra y luego recibe la “respuesta” de lo que detecta. La frecuencia de antena es un factor principal para realizar una penetración profunda. Cuando más alta es la frecuencia, más profundo penetrará en la tierra.

Uno de los investigadores del caso no pudo disimular la impresión que le causó cuando vio los folletos del UtilityScan y se permitió una humorada: “ahora vamos a parecer CSI Villa María”.

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