José Rodríguez acusado de manejar mal el dinero de SMATA

*El secretario general del gremio de los metalmecánicos armó dos empresas con sus hijas como testaferros para hacer convenios con el SMATA.
*La operatoria consistía en firmar contratos de manera directa con las firmas Sancayet y Strudel quienes proveían de medicamentos y alimentos a la clínica del gremio.
* Por todo concepto llegó a facturar 26 millones de pesos-dólares entre los años 2000 y 2001.

A través de 3 empresas que formó con sus hijas Andrea y Alejandra, más un tercer socio, Héctor Sciacca; el sindicalista y por mucho tiempo secretario general del SMATA, José Rodríguez, logró facturar 26 millones de dólares. Así lo denunció el programa ADN de Canal 10 luego de presentar una investigación periodística con lujo de detalles que incluyó hasta una carta de puño y letra del propio Rodríguez a su ex socio donde detallaba las cuentas de las empresas y las coimas que debían pagarse el resto del directorio del SMATA.

La operatoria detallada en el programa mostró que durante los años 2000 y 2001 Rodríguez armó tres empresas con las cuales luego firmó sendos convenios para que la obra social del gremio sea provista por éstas. En el primer caso la empresa Sancayet firmó un contrato con la clínica San Cayetano, propiedad del gremio, para proveerla de medicamentos. En este caso la obra social se obligaba a pagar un canon de 600 pesos-dólares por mes a cambio de medicamentos. Esa empresa era comandada por la hija mayor de Rodríguez, Andrea, quien es médica. La facturación total durante esos dos años alcanzaron los 14 millones de dólares.

Luego formó junto a su otra hija, la abogada Alejandra Rodríguez, y un socio de nombre Héctor Sciacca, la sociedad anónima Strudel para la provisión de alimentos también para la clínica San Cayetano. Y finalmente la farmacia del gremio también era manejada por Rodríguez quien en una carta manuscrita le informaba a su socio Sciacca que había logrado una ganancia de $1.050.000 en ese período luego de haber disuelto las tres sociedades en el año 2001.

El informe también echó luz sobre dos cuentas que Rodríguez tenía en bancos del exterior pero que a pesar de no tener sucursales oficiales en Argentina, eran atendidas en dos oficinas del micro centro porteño con sus respectivos agentes de cuenta. Según esos documentos, en el año 2000 Rodríguez tenía a su nombre una cuenta en la sucursal suiza del Banco Bilbao Vizcaya por 1.895.000 dólares y quien administraba esos fondos era Juan Carlos Verdeja en una ofician ubicada en Roque Saenz Peña 832, 7º piso.

También pudo verse el resúmen de cuenta del Deutche Bank alemán que ascendía a 488.666 dólares y que era tramitado en nuestro país por Sandra Rostok en una oficina del piso 14 del edificio ubicado en Tucumán 1. Además, se determinó que quien era embajador argentino en Alemania durante la presidencia de Carlos Menem, Carlos Mandri, era quien llevaba en valijas diplomáticas el dinero que luego era depositado en el banco alemán.

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