Alarma en River: se confirmó el grado de la lesión de Sebastián Driussi

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delantero se retiró lesionado en el entretiempo ante Rosario Central y los estudios confirmaron lo peor, justo cuando el equipo de Marcelo Gallardo más padece la falta de eficacia ofensiva.

El empate en Rosario dejó un saldo mucho más costoso que el punto obtenido para River: Sebastián Driussi, quien debió abandonar el campo de juego antes de iniciar el complemento en el Gigante de Arroyito, padece un desgarro en su pierna izquierda, y será baja por unos 20 días.

La noticia cae como un balde de agua fría para un cuerpo técnico de Marcelo Gallardo que no logra encontrar respuestas en el área rival y que ahora pierde a uno de sus nombres de mayor jerarquía.

La fragilidad muscular de Driussi se ha vuelto un tema recurrente desde su retorno en enero de 2025. Según detalló el periodista Germán Balcarce, esta es la cuarta vez que el atacante sufre una ruptura fibrilar en la misma pierna en poco más de un año.

El historial de lesiones del delantero es elocuente: dos desgarros en el bíceps femoral (septiembre y octubre del año pasado), y otros dos desgarros en el isquiotibial (marzo del año pasado y el actual).

Esta nueva baja le demandará una recuperación que lo marginará, como mínimo, de los próximos cuatro compromisos oficiales del "Millonario", por lo que el "Muñeco" deberá reamar el ataque que hasta ahora formaba con el futbolista surgido de inferiores y Facundo Colidio, de bajo nivel en las primeras tres jornadas.

Sequía ofensiva en River

La lesión de Driussi agrava un problema estructural que desvela al entrenador: la falta de gol. En las primeras tres fechas del campeonato, River apenas logró marcar tres tantos, y la estadística más preocupante es que ningún delantero del plantel ha podido convertir todavía.

Con el arco cerrado para los atacantes y la enfermería sumando nombres, el técnico deberá mover piezas de cara a lo que viene. La ausencia de Driussi obliga a buscar variantes en un puesto donde la confianza parece estar en su punto más bajo, mientras la exigencia del calendario no da tregua.

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