Atleta japonesa que posa sin ropa para llegar a Londres 2012

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Maya Nakanishi, que perdió su extremidad derecha en un accidente, recauda fondos para la competencia.

El de Maya Nakanishi es uno de esos casos en los que la fuerza de voluntad parece poder contra todo. Ella es una corredora paralímpica japonesa con una dura historia que, en busca del sueño de competir en los próximos Juegos Paralímpicos de Londres, realizó una jugada producción de fotos semidesnuda.

Nakanishi, de 27 años, mostró su fibrosa anatomía ante el fotógrafo japonés Takao Ochi, que será exhibida en un calendario del cual se imprimieron unas siete mil copias y se venderán a 15 dólares cada uno.

“No me arrepiento de haberme desnudado. Estoy muy feliz de haber podido mostrarme tal como soy”, dijo la atleta, quien se vio obligada a la osada producción en la que muestra su extremidad ortopédica, ante la falta de recursos de su delegación.

La atleta siempre se dedicó al tenis, pero perdió una de sus piernas hace cinco años en un accidente en la fábrica donde trabajaba. Sin embargo, a partir de allí, comenzó una etapa en la que confió en sus habilidades más allá de su discapacidad y se dedicó de lleno a ser velocista con una pierna artificial.

Fue esa misma fuerza de voluntad la que le permitió participar de los Juegos de Beijing en 2008, donde se quedó con el cuarto puesto en los 200 metros. Pero ahora su realidad es otra, muy distinta. Sin ningún tipo de apoyo, Nakanishi vive en un auto y necesita de movidas de este tipo para poder cumplir su sueño.

Sin embargo, a gran parte de su país no le agradaron las imágenes y hasta varios de sus colegas se mostraron en contra de la exposición de su discapacidad, alegando que la ponía cerca de la humillación.

Lo cierto es que ella se defiende diciendo que mostrar la prótesis es algo hermoso y no un motivo de vergüenza. Queda claro si algo le sobra es esperanza y amor propio. Con eso, y con el cuerpo privilegiado que dejó a la vista, tiene motivos de sobra para conseguir su objetivo y lograr darle rienda suelta a sus anhelos.

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