Emotivo final del Juego de las Estrellas en el Luna Park
Con un nuevo triunfo de los extranjeros por sobre los nacionales, se cerró la 27ma edición de esta fiesta del básquet argentino. Se homenajeó a los campeones mundiales de 1950.
La 27ma. edición del Juego de las Estrellas de básquetbol se cerró anoche ante una gran convocatoria de aficionados en el estadio Luna Park, donde nuevamente los jugadores extranjeros, tal como había ocurrido el año anterior en Ferro Carril Oeste, se impusieron a los nacionales, aunque el momento más emotivo de la jornada se vivió cuando los campeones mundiales de 1950 fueron homenajeados en el mismo lugar donde hace 65 años consagraron a este deporte por única vez en su historia en un certamen ecuménico.
El partido entre extranjeros y nacionales que se llevaron los primeros por 90 a 76 tuvo el desarrollo típico de estas ocasiones, con mucha fantasía y poca rigurosidad para la marca, habida cuenta que las exigencias pasan solamente por entretener al público, que en un número de aproximadamente 4.000 pobló las graderías del estadio, y divertir a todos aquellos que lo observaron por televisión.
Dentro de ese contexto hubo un parejo primer tiempo, que los extranjeros lograron desequilibrar a partir del tercer cuarto, cuando pasaron al frente, para rubricar la ventaja en el cuarto con un cómodo triunfo. Ya los foráneos habían ganado el año pasado por 126 a 102.
Previamente al encuentro tuvo lugar la final de volcadas en la que el pivote de Quilmes de Mar del Plata Tallavek Gallizi les ganó a Jeremíah Wood y Ramón Clemente.
Pero el momento de mayor emoción se vivió al final del partido, cuando se les ofreció el homenaje que merecían a los campeones de 1950, que en tono simbólico Luis Scola, Bruno Lábaque, Leonardo Gutiérrez y Paolo Quinteros consumaron con la entrega de réplicas de camisetas de la selección argentina a algunos de aquellos campeones como Ricardo González, Omar Monza, Oscar Furlong, Ignacio Poletti y quien fuera su entrenador, Jorge Canavesi.
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