Como Ángel y Óscar Romero: uno por uno, todos los hermanos que jugaron en la primera de Boca

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Con la llegada del delantero paraguayo, el club suma un nuevo capítulo a una extensa y poco frecuente historia de familiares que vistieron la camiseta azul y oro.

El mercado de pases de 2026 avanza hacia su cierre y Boca decidió bajarle el telón con un refuerzo que va más allá de lo futbolístico. La incorporación de Ángel Romero no solo apunta a potenciar el frente de ataque, sino que también reactiva una tradición tan curiosa como emblemática: la de los hermanos que, a lo largo de más de un siglo, defendieron la camiseta azul y oro. Un fenómeno poco habitual, pero recurrente en la historia del club.

Con la llegada del delantero paraguayo, el Xeneize alcanza el caso número 16 de familiares directos que pasaron por su plantel profesional. Ángel sigue así los pasos de su hermano Óscar Romero, quien tuvo dos temporadas en el club entre 2022 y 2023 y acumuló 65 partidos oficiales. De esta manera, los Romero se integran a una lista extensa que atraviesa distintas épocas, contextos y estilos de fútbol.

angel romero riquelme ascacibar

El origen de esta tradición se remonta a los primeros años de vida del club, cuando el fútbol argentino aún transitaba su etapa amateur. Los hermanos Farenga, Juan Antonio y José María, marcaron el primer antecedente al coincidir en 1908. Poco después, los Penney -Alberto y Arturo Patricio- compartieron equipo entre 1908 y 1910, dejando su propia huella en aquellos tiempos fundacionales.

Con el correr de las décadas, otros apellidos fueron sumándose a esta particular genealogía xeneize. Los Taggino y los Fabiano aparecieron en etapas posteriores, mientras que en 1931 Boca vivió un caso singular con tres hermanos en el plantel: Evaristo, Mario y Juan. Más adelante, en 1947, los De Zorzi protagonizaron otro capítulo de esta historia familiar.

oscar romero

No todos los casos, sin embargo, incluyeron coincidencia en cancha. Algunos hermanos pasaron por el club en momentos diferentes, como los Albuquerque, los Romero de la década del 60 o los Musladini. Incluso el apellido Maradona forma parte de esta lista: Diego dejó una marca imborrable en la historia del fútbol mundial, mientras que su hermano Lalo tuvo un paso breve, con apenas tres partidos oficiales, sin llegar a compartir plantel.

En tiempos más cercanos, la tradición continuó con apellidos conocidos. Los Burdisso, los Mac Allister y los Maidana también se inscriben en esta línea que une lazos de sangre con la camiseta de Boca. Cada uno, a su manera, aportó una página distinta a un fenómeno que atraviesa generaciones.

Ahora, con Ángel Romero, el club vuelve a mirar su pasado mientras escribe presente. La historia de los hermanos en Boca suma un nuevo capítulo, recordando que, en La Ribera, el fútbol también se hereda.

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