La revolución de entrenadores argentinos que generó esta Copa América tuvo un primer capítulo para el olvido. Pese a la expectativa, y a que varios son candidatos al títulos, la primera jornada entregó un saldo más que negativo y algunas decepciones fuertes en cuanto a resultados y, sobre todo, a rendimientos.
El local Chile redondeó una buena labor y equilibró aunque sea un poco la balanza para los entrenadores argentinos en la primera jornada. El equipo de Sampaoli, sin brillar, impuso la jerarquía de sus jugadores frente a un Ecuador de Quinteros que, pese a la caída, dejó una imagen digna y que promete dar batalla.
Algo similar a lo de Quinteros le sucedió a Gareca, entrenador de Perú, que peleó hasta el final ante el siempre candidato Brasil, mostrando un juego de lucha y sacrificio que complicó al pentacampeón. Una desatención en el final le terminó costando el partido.
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Por último, distintas caras entregó el duelo entre Argentina y Paraguay. De un lado,la decepcionante presentación oficial de Martino, que arrancó el duelo ante los guaraníes como para golear, pero que luego quedó en el eje de la tormenta por sus controvertidos cambios que, en lugar de cerrar el partido, le permitieron a los paraguayos del riojano Díaz crecer anímicamente y terminar rescatando un punto de oro.
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Argentina Paraguay Copa América 2015 21.jpg
Tres derrotas, dos empates y apenas un triunfo fue el saldo de los conductores argentinos en esta primera jornada de una Copa América que recién arranca, pero que pide a gritos un giro de timón para que este primer capítulo haya sido sólo un mal trago y no termine derivando en un precipitado y tempranero regreso a casa.
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