Después de los escándalos, Tiger anuncia su vuelta al golf

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En su Web oficial confirma que jugará el Masters de Augusta,  después de estar alejado del golf por sus problemas amorosos.

El golfista Tiger Woods anunció que vuelve a competir, concretamente para el Masters de Augusta que se celebra del 8 al 11 de abril, después de cuatro meses de estar apartado por un escándalo sexual.


 


Hace un mes, Woods rompió su silencio para anunciar su posible regreso con fecha indefinida. Lo hizo en una rueda de prensa desde Florida en la que pidió perdón a su familia por sus continuas infidelidades a su esposa Eli Nordegren. Ahora ya tiene fecha, y es nada menos que para el torneo más importante, informa elpais.es.

"El Masters es donde gané mi primer major, y veo este torneo con mucho respeto. Después de pasar un tiempo alejado de los torneos ahora siento que estoy listo para volver para el Augusta", comenta el golfista en su página web. A pesar de que todavía continúa haciendo terapia, se atreve a salir a la cancha: "Llevo recibiendo tratamiento desde hace un par de meses. Aunque haya decido volver a la competición, todavía tengo mucho trabajo por hacer con mi vida personal".

"Cuando empecé a pensar de nuevo en el golf, me dí cuenta de que podría ser algo pronto para volver para el Joe Lewis y Arnold Palmer. Entonces denegué las invitaciones de ambos torneos. Quiero agradecerles el apoyo que me ha dan dado, son dos grandes torneos que pienso volver a jugar en algún momento", explicó.

El golfista, que el 27 de noviembre pasado se vio envuelto en una cascada de escándalos tras un accidente cerca de su casa de Orlando, leyó un comunicado el pasado febrero durante 10 minutos en el Clubhouse del TPC Sawgrass de PonteVedra, en la costa norte de Florida, sede de la PGA de golf. El 11 de diciembre anunció que se retiraba del golf y admitió que estaba en tratamiento, como se descubrió a mediados de enero, aunque no especificó si era por su adicción al sexo.

La popularidad y la imagen de Woods cayó de forma espectacular en todo el mundo, pero sobre todo en su propio país. Icono publicitario, los anuncios con él como protagonista dejaron prácticamente de emitirse. Según el índice Davie-Brown, que mide la influencia que tiene en el consumo la asociación de un personaje público con una marca, el golfista descendió de modo vertiginoso: del sexto puesto al 24º en cuanto afloró el escándalo.

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