El Cilindro de Avellaneda cumple 60 años
Los memoriosos recuerdan que la cancha se tendría que haber construido en otro lugar.
Cilindro
Por Télam
Finalmente, el nuevo estadio se levantó en los terrenos del que se llamó "el mercado de la papa" porque hasta allí llegaba en tren ese producto desde distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.
Los memoriosos recuerdan siempre que en la construcción colaboraron ingenieros alemanes, quienes habían trabajado en tareas de reconstrucción en su país después de la Segunda Guerra Mundial.
La obra estuvo a cargo de la empresa Compañía General de Obras Públicas (Geope), que presentó su primer proyecto en 1947 y que contemplaba un gigantesco anillo de cemento, con tribunas en su parte baja y una bandeja, ambas con una capacidad inicial para 120 mil espectadores.
Con esa cabida, el estadio de Racing iba a estar situado en el segundo lugar mundial atrás del Maracaná de Río de Janeiro, pero no se llegó a esa capacidad.
Sin embargo, la cancha tuvo como novedad que los escalones estaban hechos de bloques de cemento que en caso de deterioro eran intercambiables, algo revolucionario para la época.
El estadio contó con un enorme mástil, ese que todavía proyecta su sombra sobre el campo de juego en las soledadas tardes de Avellaneda.
Allí los sufridos hinchas de la Academia disfrutaron de los campeonatos de 1950, 51, 58, 61, 66 y de los festejos de su última conquista, en 2001; de la férrea defensa de Pedro Dellacha y de las gambetas endiabladas de Raúl Belén, quienes hace pocos días "se fueron de gira por el cielo".
Las Más Leídas





Dejá tu comentario