El color y calor del último capítulo en la película del Titán

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Palermo realizó su partido despedida y en La Bombonera se vivió una fiesta con fuegos artificiales, cantos y banderas para despedir al último gran ídolo Xeneize.

Mientras Buenos Aires sufría otro día de calor sofocante, esos típicos días de verano que se pegan en la piel y no se aguantan, en La Bombonera comenzaba a subir aún más la temperatura, es que ningún hincha de Boca quería perderse el partido despedida del último gran héroe Xeneize.

Pese al calor los alrededores del estadio se inundaron de camisetas y banderas que tenían un número en común, ese que por estos lugares podría ser implementado prácticamente como un sinónimo de su apellido, el 9.

“Hasta siempre ídolo eterno, mi vida por ti daría”, “Martín Palermo eternamente agradecidos” y “Extrañarte siempre, olvidarte jamás”, decían algunas de las banderas con las que los hinchas adornaron todo el estadio.

A medida que se acercaba el comienzo de la fiesta desde las repletas tribunas comenzaron a bajar los cantitos que terminaron de cerrar un marco ideal, obviamente el hit de la noche fue el “Muchas gracias Palermo, muchas gracias Palermo”, los hinchas Xeneizes no se olvidaron de River y le dedicaron varias canciones.

Finalmente llegó el momento que todos estaban esperando, el Titán salió por última vez del túnel del vestuario local y La Bombonera explotó. Emocionado el ídolo agradeció tanto cariño y el apoyo que recibió de la hinchada tanto en los buenos como en los malos momentos.

La presencia de Carlos Bianchi no paso desapercibida para los hinchas, y la caminata del Virrey al banco de suplentes local de La Bombonera tocó una parte sensible en la memoria de los hinchas Xeneizes que volvieron a pedir por el entrenador.

Uno a uno los ídolos de la era dorada de Boca recibieron su ovación por parte de la hinchada. Guillermos Barros Schellotto, el Pato Abbondanzzieri, Cagna, Arruabarrena, Basualdo y los colombianos Córdoba, Bermudez y Serna conformaron el equipo de Martín durante el primer tiempo, el equipo que tantas alegrías les dio a los hinchas.

El partido tuvo un ritmo acorde a la situación, una excusa para el festejo, Palermo desperdició varias situaciones claras para abrir el marcador hasta que sobre el final del primer tiempo El Loco dominó la pelota en el área y ante la pasividad de la defensa y de Bossio colocó la pelota en el segundo palo para el delirio de todo el estadio.

Los goles del Bichi Fuertes, la presencia de Del Potro, el Pato Abbondanzzieri de delantero y la innumerable cantidad de cambios que se utilizaron para darle un poco de aire al juego fueron detalles que sumaron para el festejo.

Palermo compartió los últimos minutos del partido con su hijo Ryduan en la delantera, y hasta se tomó el trabajo de corregirle un error en la definición cuando desperdició una situación muy clara. Sobre el final el Loco se puso los guantes y para cerrar la fiesta intentó atajarle el penal a su hijo, le mostró el marco para meterle presión pero no fue suficiente, Ryduan apeló a los genes, marcó el 3 a 2 y demostró que el legado del goleador sigue vivo.


 


                                                                                                                                               @franespector

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