El color y calor del último capítulo en la película del Titán
Palermo realizó su partido despedida y en La Bombonera se vivió una fiesta con fuegos artificiales, cantos y banderas para despedir al último gran ídolo Xeneize.
Palermo despedida
Mientras Buenos Aires sufría otro día de calor sofocante, esos típicos días de verano que se pegan en la piel y no se aguantan, en La Bombonera comenzaba a subir aún más la temperatura, es que ningún hincha de Boca quería perderse el partido despedida del último gran héroe Xeneize.
Uno a uno los ídolos de la era dorada de Boca recibieron su ovación por parte de la hinchada. Guillermos Barros Schellotto, el Pato Abbondanzzieri, Cagna, Arruabarrena, Basualdo y los colombianos Córdoba, Bermudez y Serna conformaron el equipo de Martín durante el primer tiempo, el equipo que tantas alegrías les dio a los hinchas.
El partido tuvo un ritmo acorde a la situación, una excusa para el festejo, Palermo desperdició varias situaciones claras para abrir el marcador hasta que sobre el final del primer tiempo El Loco dominó la pelota en el área y ante la pasividad de la defensa y de Bossio colocó la pelota en el segundo palo para el delirio de todo el estadio.
Los goles del Bichi Fuertes, la presencia de Del Potro, el Pato Abbondanzzieri de delantero y la innumerable cantidad de cambios que se utilizaron para darle un poco de aire al juego fueron detalles que sumaron para el festejo.
Palermo compartió los últimos minutos del partido con su hijo Ryduan en la delantera, y hasta se tomó el trabajo de corregirle un error en la definición cuando desperdició una situación muy clara. Sobre el final el Loco se puso los guantes y para cerrar la fiesta intentó atajarle el penal a su hijo, le mostró el marco para meterle presión pero no fue suficiente, Ryduan apeló a los genes, marcó el 3 a 2 y demostró que el legado del goleador sigue vivo.
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