Escándalo en Brasil: apartaron a John Textor del control de Botafogo
El tribunal arbitral tomó una decisión contundente por posibles perjuicios a accionistas y al club. El empresario estadounidense rechazó la medida.
La crisis institucional en Botafogo sumó un capítulo de alto impacto: John Textor fue destituido de la conducción de la SAF (Sociedad Anónima de Fútbol) por decisión del Tribunal de Arbitraje de la Fundación Getúlio Vargas. La resolución se apoya en una serie de cuestionamientos vinculados a operaciones financieras que, según los árbitros, podrían generar perjuicios significativos.
El conflicto tiene su origen en un préstamo que un fondo inversor otorgó a Textor para avanzar en la compra del Olympique Lyon, dinero que no habría sido devuelto en los términos previstos. Como parte de las garantías ofrecidas, figuraban acciones del club brasileño, lo que ahora es motivo de reclamo tanto por parte del club social como del fondo Ares Management.
En su fallo, el tribunal fue contundente al señalar que las decisiones recientes de la empresa vinculada al empresario “tienen el potencial de causar un daño irreparable a los accionistas y a toda la afición del Botafogo”. Entre los puntos más sensibles aparece el Contrato de Compraventa (CPC) firmado el 26 de enero, mediante el cual se habría transferido la participación accionaria de Eagle Bidco -controlada por Ares- a una sociedad radicada en Islas Caimán.
Tras conocerse la resolución, la SAF del club emitió un comunicado en el que cuestionó la decisión y confirmó que Durcesio Mello asumirá como director general de manera interina. La medida busca garantizar la continuidad operativa mientras se resuelve el conflicto de fondo.
La postura de John Textor frente a la decisión del Tribunal
Lejos de aceptar el fallo, Textor salió a responder con dureza y anticipó que apelará. El empresario sostiene que hubo una interpretación incorrecta de la documentación presentada y apuntó directamente contra los abogados del fondo inversor. “Los abogados de Ares tergiversaron un archivo adjunto de correo electrónico y omitieron el correo explicativo, distorsionando el documento y cometiendo fraude judicial”, aseguró en un mensaje enviado al tribunal.
En esa misma línea, dejó en claro su postura frente a lo ocurrido: “Fue un claro engaño que, confío, el Tribunal de Arbitraje no tendrá en cuenta al conocer todos los hechos. Tengo la certeza de que la decisión será revisada y que los abogados de Ares rendirán cuentas. Al final, el grupo dispuesto a financiar el club será quien prevalezca”.
El caso abre un escenario de incertidumbre para el Fogao, tanto en lo institucional como en lo deportivo. La disputa legal recién comienza y podría extenderse en el tiempo, mientras el club intenta sostener su funcionamiento en medio de una interna que ya impacta en todos los niveles.
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