Hace 25 años que Reutemann dijo adios

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*El 21 de marzo de 1982, Carlos Alberto Reutemann, sin motivaciones deportivas, le puso fin a una rica carrera profesional de la máxima categoría del automovilismo mundial.
*Su última competencia en el circuito fue en el Gran Premio de Brasil en 1982, luego de una década de éxitos y frustraciones.

NA
Por NA

Conmocionado aún por la pérdida del título mundial ocurrida cinco meses antes, el piloto


argentino Carlos Alberto Reutemann decidió abandonar de manera definitiva la Fórmula Uno al finalizar el Gran Premio de Brasil en 1982, luego de una década de éxitos y frustraciones.
  


Tras desertar en el autódromo carioca de Jacarepagüa, el 21 de marzo de 1982,  el "Lole", sin  motivaciones deportivas, le puso fin a una rica carrera profesional que lo ubicó, luego del quíntuple campeón mundial, Juan Manuel Fangio, como el mejor argentino en la historia de Fórmula Uno.
  


El dolor punzante que aún sentía en su corazón, tras ceder el sueño de alcanzar el título mundial en 1981 con el Williams y perder esa chance en la última carrera en Las Vegas, fue el
detonante para una decisión que, de todas formas, se hizo esperar demasiado.
  


La temporada 1982 había comenzado en enero en el circuito sudafricano de Kyalami, donde el argentino con el Williams había logrado el segundo puesto detrás del Renault Turbo del


francés Alain Prost.
  


Ni ese buen inicio de temporada cambió el humor quebrado del santafesino, que herido con su equipo y principalmente enfrentado con el propietario del mismo, Frank Williams, sintió que a
semanas de cumplir los 40 años ya no tenía el fuego sagrado para continuar en la máxima categoría.
  


La relación resquebrajada entre Reutemann y Williams venía de un año antes, cuando el argentino desobedeció una orden del equipo, justamente en el Gran Premio de Brasil, y ganó a


pesar de un cartel que le imponía ceder ese lugar a su compañero de equipo,el australiano Alan Jones.
  


Si bien Reutemann fue el protagonista de la temporada --lideró el campeonato todo el año-- una serie de incidentes internos en el equipo britanico le quitó posibilidades hasta llegar a la última
carrera, en la que perdió la corona por un punto ante el brasileño Nelson Piquet.
  


Detrás de esa frustración personal y de millones de argentinos quedó una campaña excepcional, que se inició en la Fórmula Uno en 1972, cuando sorprendió al mundo en el gran Premio de Argentina, su primera carrera, al lograr con el Brabham la pole position.
  


Once años de trayectoria le permitieron competir en las mejores marcas, ganar 12 grandes premios sobre 146 corridos, subir 45 veces al podio y además de ser subcampeón del


mundo en 1981 terminar en tres temporadas en el tercer puesto de los certámenes de 1975, 1978 y 1980.
  


Ni antes -luego de la era Fangio- ni después, ningún piloto argentino pudo llevar tan alto el prestigio del automovilismo nacional en la Fórmula Uno, un hecho que a un cuarto de siglo de
su retiro agiganta y pone en su justo lugar la imagen de Reutemann.
  


Es además, el último argentino ganador en la máxima categoría -Gran premio de Bélgica, el 14 de mayo de 1981, con Williams- y tuvo en su rica carrera la oportunidad de correr en cuatro


marcas líderes: Brabham, Ferrari, Lotus y la mencionada britanica con la que triunfó por última vez.
  


En el recuerdo de su año más emotivo, en diciembre pasado, el ahora senador nacional por Santa fe regresó, luego de un cuarto de siglo al bunker de Williams y habló del tema con el


dueño del equipo.
  


Allí, el argentino intentó exorcizar todas las dudas de esa temporada y se quejó ante su ex patrón de dos decisiones claves de la temporada, según su entender, el cambio de marca de
neumáticos y el motor de la última carrera.
  


A mitad de esa temporada, Williams decidió dejar de usar la marca Michelín que tanto le gustaban a Reutemann, quien en Ferrari fue el hombre que la desarrolló, y el equipo cerró una
operación comercial con Goodyear, a la cual el "Lole" nunca terminó de adaptarse.
  


En tanto, en la carrera definitoria, corrida en la playa de estacionamiento de un lujoso hotel en Las Vegas, Williams decidió que el motor más competitivo fuese para Alan Jones, quien ya no
tenía chances en el campeonato, mientras que el argentino corrió con uno casi sin desarrollo de carrera.
  


El resultado fue obvio: Jones ganó y se retiró de la categoría, Reutemann fue séptimo penando con su Williams, y Piquet, con un quinto lugar fue campeón.
  


"El título se fue escurriendo en una confusa mezcla de acontecimientos absurdos. El no reconocimiento de los puntos del Gran Premio de Sudáfrica, en el cambio a Goodyear, y


en los cruciales e inexplicables problemas del motor", dijo hace poco a una revista europea el argentino.
  


De todas maneras, ese triste final no puede empañar una campaña única con 12 victorias.
  


Ellas fueron: cuatro con Brabham (Sudáfrica, Austria y Estados Unidos en 1974; Nürburgring, Alemania, en 1975), cinco con Ferrari (Interlagos, Brasil, en 1977; Jacarepaguá, Brasil,


Gran Bretaña, Long Beach y Watkins Glen, Estados Unidos, en 1978) y tres con Williams (Mónaco en 1980; Jacarepaguá, Brasil, y Bélgica en 1981).
  


Fue 13 veces segundo, 20 tercero y finalizó 59 veces en posiciones de puntaje para el mundial.
  


Además, consiguió seis pole positions y 22 veces más largó en la primera fila de una carrera, en lo que conforman más datos a una trayectoria inigualable a la fecha en el automovilismo
argentino.

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