Juegos Olímpicos de París 2024: ¿por qué la delegación de Argelia arrojó rosas rojas al Sena?

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Como ocurre en cada edición, una delegación de atletas protagonizó un hecho particular y destacable en París: los argelinos recordaron a sus compatriotras que cayeron en la brutal represión ocurrida en 1961.

Ser parte de los Juegos Olímpicos es, seguramente, el sueño de todo atleta que se aprecie, y sobre todo cuando la nueva edición de desarrolla en París, una ciudad que fascina a personas de todo el mundo desde hace al menos dos siglos.

Pero la capital francesa también puede ser la pesadilla de otros, como recordó este viernes la delegación de Argelia durante la ceremonia inaugural de los Juegos, que tuvo lugar sobre el Sena y alrededores de París.

Cuando las cámaras de televisión los enfocaba, para que todo el mundo los vea, desde la embarcación que los transportaba los deportistas argelinos arrojaron rosas rojas a ese río emblemático, que en 1961 fue tumba y testigo de una tragedia que los parisinos y los franceses en general quisieran borrar de su historia.

Qué pasó en París el 17 de octubre de 1961

delegación argelina flores en el sena.mp4

El 17 de octubre de 1961, una masacre fue ejecutada en París, cuando sobre una manifestación de argelinos que vivían en la capital francesa, con la guerra de independencia de Argelia iniciada en 1954 como marco, se desató una sangrienta represión policial.

Había sido convocada por el Frente de Liberación Nacional de Argelia contra el toque de queda impuesto por las autoridades francesas para todos los argelinos que vivían en la región, y aunque se desarrollaba pacíficamente desembocó en una represión brutal que causó entre 70 y 200 muertos, según los investigadores.

Los argelinos fueron las únicas víctimas, porque la policía interpelaba basándose en los rasgos físicos de los manifestantes: cualquier persona de “aspecto argelino” era detenida y llevada al Palacio de Deportes y al Estadio Pierre de Coubertin, donde eran torturadas.

Muchas de las víctimas fatales de la represión fueron arrojadas al Sena, mientras que otros asesinados fueron disimulados de manera burocrática. El entonces presidente Charles de Gaulle calificó a los crímenes como "un asunto secundario".

Para los argelinos que ahora participan de los Juegos Olímpicos no lo fue ni lo es, y por esa razón arrojaron flores al río que sirvió de tumba a muchos de los asesinados en aquel 1961, luchando por la liberación de su país del yugo francés.

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