La amarga queja de un hombre de 76 años
*Hugo Mosca, el remisero agredido al término de un partido entre Lanús e Independiente en 1996, quien deberá ser indemnizado por la AFA y el club que actuó como local en aquella oportunidad, afirmó hoy amargamente que "por una piedra" no pudo trabajar más.
"Se armó una batahola y fue lo de siempre", dijo el chofer durante la entrevista concedida a Radio 10, en la que recordó todo lo vivido aquella jornada en que trasladó a un grupo de periodistas de un matutino porteño a la cancha del club Lanús.
Contó que le tiraron una piedra y perdió "el 80 por ciento de la visión del ojo izquierdo".
"Después de eso, con la falta de visión del ojo, las operaciones y demás, no pude volver a trabajar", agregó.
El hecho se produjo el 30 de noviembre de 1996 y la sentencia de la Corte Suprema de Justicia se conoció ayer.
Cuando se supo el alcance del fallo, Mosca reflexionó: "Gracias a Dios salió este fallo, me reconforta a mí y a otros que fueron agredidos en una cancha. Ojalá sirva para que lo que me pasó a mí no le vuelva a ocurrir a nadie".
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