La revancha de Chacarita: a 14 años del dolor de la Promoción, mandó al descenso a Nueva Chicago
El Funebrero se impuso por 2-0 y sentenció la pérdida de categoría del Torito. La historia exacta del antecedente de 2012, pero con los papeles cambiados.
Hay heridas que el fútbol, más tarde o más temprano, termina por suturar con intereses. Lo que ocurrió en el estadio de San Martín tuvo todos los condimentos de una tragedia griega para unos y de una redención largamente esperada para otros. Chacarita Juniors se tomó una revancha histórica al derrotar por 2-0 a Nueva Chicago, asegurando su permanencia en la Primera Nacional y condenando al conjunto de Mataderos a descender a la tercera categoría.
El partido se vivió desde la previa con el pulso acelerado de los grandes duelos temperamentales del ascenso, pero sobre el césped flotaba el fantasma ineludible de aquel 30 de junio de 2012. En aquella mítica tarde de la Promoción, había sido el Torito el que celebró a expensas del Funebrero, empujándolo al abismo con el recordado penal atajado por Daniel Monllor. Catorce años después, los astros se alinearon para que los roles quedaran perfectamente invertidos.
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Desde el pitazo inicial, el libreto del local no dejó margen a las dudas. A los 5 minutos del segundo tiempo cuando Maximiliano Meléndez coronó una gran maniobra colectiva para romper el cero y encender la locura en las tribunas. Lejos de replegarse, el Tricolor gobernó los tiempos del juego ante un rival acorralado por los fantasmas y la urgencia de la calculadora.
El golpe de gracia llegó minutos más tarde, cuando Nicolás Pantaleone se elevó más que nadie en el área tras un córner desde la izquierda y estampó un frentazo letal. Ese 2-0 no solo decoró el marcador, sino que consumó una venganza poética: el mismo escenario de sufrimiento que una vez marcó a fuego la historia funebrera se transformó esta vez en el escenario del desahogo definitivo, mientras del otro lado la desesperación y las lágrimas sellaban el triste destino del Torito.
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