Luciana Aymar se despidió de las Leonas como debía ser: campeona y como figura de un equipo que escribió la historia más gloriosa del hockey nacional.
En la definición por penales australianos, la capitana se hizo cargo del primer lanzamiento y no falló: a su talento innato le agregó tranquilidad para pulverizar a la arquera australiana en la definición.
Dejá tu comentario