Escándalo mundial: extenista reveló haber sido acosada sexualmente durante años
La norteamericana Andrea Jaeger, que brilló en los 80 siendo apenas una adolescente, apuntó contra personal oficial de la WTA.
Como tenista profesional, Andrea Jaeger tuvo un paso fulgurante por el circuito femenino durante los 80. Siendo apenas una adolescente, jugó la final del Masters femenino de 1981, la de Roland Garros de 1982 y la de Wimbledon en 1983, perdiendo en todas esas ocasiones con la casi invencible Martina Navratilova.
Cuatro décadas después de aquellos éxitos, La extenista reveló que durante su carrera, que se extendió durante casi una década, fue acosada sexualmente "al menos 30 veces" en los vestuarios por una oficial del personal de la Asociación de Tenis de Mujeres.
En entrevista con el diario británico The Independent, Jaeger asegura que "cuando lo denuncié, me amenazaron y me dijeron que dejara el tema". Los nuevos tiempos que corren sirven para que muchas mujeres, como ella, hagan este tipo de revelaciones sobre hechos que durante años debieron sufrir y callar, y que a pesar de todo siguen ocurriendo.
"Me cambiaba en baños portátiles o un baño para evitar los comentarios, el interés o las acciones de otras personas. Tuve al menos 30 incidentes con una miembro específico del personal, intentos físicos, todos en el vestuario muy, muy temprano en mi carrera", denuncia la extenista que se retiró con apenas 19 años, debido a una lesión en el hombro.
Además, "me dijeron: ‘si decís una palabra más sobre esto, nos aseguraremos de que la beca de tu hermana en Stanford sea retirada’”, añadiendo que “cada vez que intentaba defenderme, me amenazaban con hacerle daño a otra persona”.
"Esa empleada en particular del personal tuvo un gran problema para mantener sus manos quietas. También evitaba quedarme sola en las salas de entrenamiento porque allí también se me acercaba", afirmó la estadounidense que en su momento fue calificada como “niña prodigio”.
Según su relato, tras el Campeonato de la WTA de 1982 le dieron bebidas alcohólicas y la oficial acusada la llevó a su casa: "Cuando llegamos, ella me acompañó hasta la puerta y probó algo conmigo. Estaba tratando de besarme. Estaba tan mal que subí las escalares de casa tratando de no vomitar para que mi papá no me viera".
Por último, Jaeger expresó que tomó la decisión de contar su historia después de tantos años porque "puedo ver cómo en cualquier deporte, incluso ahora, 40 años después, si un niño se enfrenta a situaciones similares, también puede quedarse callado cuando se siente amenazado. No quiero permitir que sufra más daño".
Las Más Leídas






Dejá tu comentario