Se suspendió la reunión entre Julio Grondona y Alejandro Sabella
El titular de la AFA tenía planeado un encuentro con el DT de la Selección para convencerlo de continuar en su cargo tras el subcampeonato obtenido en Brasil.
Argentina, bajo la conducción de Sabella, volvió a jugar una final de un Mundial después de 24 años. La anterior sucedió en Italia 1990, coincidentemente con el mismo rival y resultado: Alemania 1-0.
En su primera conferencia de prensa como técnico de Argentina, en agosto de 2011, el ex entrenador de Estudiantes de La Plata subrayó la necesidad de generar un "sentido de pertenencia" al seleccionado, que llegaba de un duro fracaso en la Copa América organizada en el país. Y lo consiguió, tras casi cuatro años de trabajo.
Sus principales virtudes fueron la cercanía, diálogo, honestidad, transparencia y trabajo. Con eso se ganó la confianza del grupo, que comenzó a consolidarse luego de la victoria de visitante frente a Colombia (2-1) en noviembre de 2011, por la cuarta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas.
A esa altura, con pocos meses de gestión, el ciclo de "Pachorra" ya había sentido el primer y acaso único cimbronazo fuerte tras perder con Venezuela (0-1) por primera vez en la historia y empatar con Bolivia (1-1), en el estadio de River. Es que desde ese partido emblemático en Barranquilla, Argentina se fortaleció como "un grupo de amigos", en palabras muchas veces pronunciadas por los propios jugadores, y Lionel Messi se destapó definitivamente con la camiseta celeste y blanca.
Supo variar de sistemas, ya que pasó por el 4-4-2, 4-3-3 y 5-3-2 (o 3-5-2), según la circunstancia, el plantel a disposición y el rival de turno, y más allá del gusto de los hinchas. Contradicciones al margen, el ciclo de Sabella arrojó un saldo positivo con 26 victorias, 10 empates y cinco derrotas en 41
partidos, en los que la selección anotó 75 goles y recibió 32.
La derrota en la final con Alemania, segunda con el equipo principal en todo el proceso, cortó un invicto vigente desde el 15 de octubre del año pasado, cuando Argentina perdió con suplentes ante Uruguay 3-2 en Montevideo, en la última fecha de las Eliminatorias Sudamericanas.
Las otras dos caídas fueron ante Brasil con un seleccionado local por el "Superclásico de las Américas". La fría estadística y también el análisis de todas las variables aprueban la continuidad del proyecto, que el propio Sabella dejó en suspenso. La próxima semana se definirá la historia.





Dejá tu comentario