Atlético de Rafaela goleó a Tigre en el duelo de necesitados

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Pese a que el Matador fue superior, la Crema fue pura contundencia y derrotó 3 a 0 al Matador como local, con una gran actuación del arquero Sara, que tapó un penal.

Atlético de Rafaela apeló a su efectividad y derrotó 3 a 0 a Tigre como local, en un encuentro en el que el Matador tuvo las chances más claras, por la 8° fecha del Torneo Inicial. César Carignano, de penal, Lucas Bovaglio y Cristian Machín anotaron los tantos del equipo ganador.

Los dos equipos llegaban a este encuentro con la imperiosa necesidad de sumar de a tres para despegarse del fondo de la tabla de posiciones y, sobre todo, de la de los promedios.

Y en esa necesidad, Tigre fue el que hizo mejor las cosas en el primer tiempo, aunque la ventaja la obtuvo el local gracias a una mano de Diego Castaño en el área en la que el árbitro Ceballos cobró penal y Carignano lo cambió por gol.

Antes de la apertura del marcador, el Matador había tenido dos chances muy claras en el comienzo mismo del encuentro, en la que la figura del arquero Guillermo Sara iba a comenzar a pisar fuerte en la noche rafaelina.

Sólo se jugaban siete minutos cuando el paraguayo Federico Santander probó con un remate bajo que el arquero se estiró para rechazar, y en el rebote, el que intentó fue Emanuel Pío, a quemarropa, pero Sara nuevamente tapó para coronar una soberbia doble atajada.

Pese a estar en desventaja, Tigre era más que su rival, aunque no podía capitalizar esa superioridad en un marcador que lo tenía sorpresivamente en desventaja. Rafaela, en tanto, no lograba afirmarse y parecía que el empate estaba al caer.

Sin embargo, el local aguantó todo el primer tiempo con el arco en cero y se fue al descanso en ventaja casi milagrosamente, ya que su rival había sido inmensamente superior.

En el comienzo del complemento, Carignano tuvo la chance de amplicar el marcador con un zurdazo que se fue muy cerca pero, inmediatamente, Sara bajó claramente a Martín Galmarini y, claro está, Ceballo cobró el correspondiente penal.

El encargado de patearlo fue Pío, que buscaba su revancha, pero Sara se iba a poner definitivamente el traje de héroe al adivinarle la intención y despejarle las esperanzas de un empate que Tigre merecía y que se le negaba gracias a la enorme figura del arquero.

Más tarde, el propio arquero iba a taparle otro excelente cabezazo a Santander y Pío iba a reventar el travesaño con un violento remate, como para confirmar que definitivamente no era la noche del Matador.

Para colmo, Bovaglio primero y Machín después iban a liquidar el pleito para el local, que fue pura contundencia. Llegó poco, hizo los goles que tenía que hacer y aguantó lo embates del rival para sumar tres puntos claves en su lucha por escaparle al promedio.

Para Tigre quedará el sabor amargo de haber tenido todo para ganarlo e irse derrotado gracias a su propia ineficiencia y a la soberbia actuación de Sara, que definitvamente fue el gran héroe de la noche rafaelina.

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