Parece mentira, pero tras un sábado a pura polémica gracias al episodio de Germán Delfino en Liniers, la octava fecha tuvo un lunes que tampoco se quedó atrás en cuanto a controversia sobre un arbitraje.
El hecho se dio en Rosario, en el encuentro que cerraba la jornada y que terminó ganando Newell's 2 a 0 a Unión de Santa Fe. El protagonista, esta vez, fue Mauro Vigliano, quien cometió un doble error que, nuevamente gracias al resultado (como sucedió en Vélez-Arsenal), no quedó tan expuesto.
Cuando la Lepra ganaba 1 a 0 y seguía empujando, Maxi Rodríguez cabeceó al gol cuando el arquero Nereo Fernández ya estaba vencido, pero el defensor Marcelo Cardozo despejó el balón alevosamente con la mano. ¿Penal? No. Siga, siga. Vigliano no vio nada.
Ante las aireadas protestas de los jugadores de Newell's, del Tolo Gallego y de todo el estadio que se dio cuenta del error, Vigliano seguió el juego como si nada hubiese pasado. ¿Algo peor? En el arranque de la jugada, Víctor Figueroa, que interviene en la jugada, estaba adelantado, por lo que el error fue doble. Es decir, la jugada tendría que haber sido invalidada desde el principio.
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