Un "nuevo" Lionel Messi
Todo lo que no se vio del debut como capitán de La Pulga. Sus compañeros y el público.
Llegó el primer gol de Higuaín y Messi fue el primero en abrazar al goleador del Real Madrid, pero en seguida comenzó a hablar con sus compañeros: órdenes para Di María y aliento para el resto del equipo.
Luego pasó un largo rato sin entrar en contacto con la pelota. Se nota que no la pasa bien al estar tanto tiempo sin entrar en acción y comenzó a moverse de un lado al otro por el frente de ataque, pero la pelota no le llegaba. Empezó a deambular por el mediocampo, haciéndose el desentendido y utilizó ese tiempo para encontrar las grietas en la defensa roja.
Durante esos minutos entró en escena un tic que Lio repetiría durante todo el partido, más cuando pasa varios minutos sin tocar la pelota, primero se seca la nariz con la camiseta, luego se lleva la mano derecha a la boca y termina peinándose. La Pulga repetiría hasta el hartazgo el tic durante todo el partido, sólo lo interrumpe cuando tiene cerca la pelota, en ese momento se transforma.
Ese momento llegó a los 25 minutos, la defensa de Chile se desconcentró y la Pulga fue letal. Luego de la habilitación del Pipita, Lio le ganó en velocidad a todos y puso el 2 a 0, para sacarse de una vez la mochila de los 16 partidos sin convertir. Luego del gol Messi volvió a participar activamente en el juego.
Hacia el final del primer tiempo y cuando los chilenos comenzaron a poner la pierna un poco fuerte apareció el Messi capitán, que no dudo en protestarle al árbitro en varias oportunidades, algo poco habitual en él en otras épocas. Al final de la primera mitad se acercó al réferi para protestarle por alguna jugada, mientras el resto de sus compañeros lo esperaba cerca del banco de suplentes para ir al vestuario.
La Pulga reapareció para la segunda mitad dando indicaciones desde el túnel, alentó al resto del equipo y se acomodó la cinta de capitán que sólo parece haberlo molestado físicamente. Comenzó enchufado como para contagiar al resto del equipo, corrió todas las pelotas y llegó a bajar hasta el área argentina para ayudar con la marca.
Desde sus pies surgieron las mejores jugadas de riesgo para Argentina. El equipo juega a su ritmo, Argentina se paró de contragolpe y se notó que Lio se siente cómodo tomando la pelota en mitad de cancha para comandar los ataques. Llegó el tercer gol y la Pulga se fundió en un nuevo abrazo con Higuaín con quien regresó hablando hasta la mitad de la cancha.
Los chilenos descuentan y la Pulga lo sufrió desde la mitad de la cancha, lleno de bronca e impotencia solo se limitó a agarrarse la cabeza y caminó hasta el centro de la cancha para alentar a la defensa argentina luego del gol.
A los 17 llegó el 4 gol argentino, luego de otra aparición de la Pulga que apretó en la salida chilena, falló el arquero en el despeje y la pelota le quedó al rosarino que combinó con el Pipita para poner el resultado definitivo.
A pesar del resultado el nivel de entrega de La Pulga no bajó en ningún momento, la capitanía no pareció pesarle en ningún momento y por el contrario mostró una madurez que le sumó mucho al equipo.
Ya no es más el jugador distinto que busca integrarse a un equipo en el que no encuentra su lugar, parece haber quedado en el pasado ese jugador que se ofuscaba si no le llegaba la pelota y se perdía en la intrascendencia. Ahora La Pulga sabe explotar mejor sus momentos y desnivela en cada intervención. El camino es largo y seguramente habrá momentos complicados, pero con este comienzo es difícil no ilusionarse con esta nueva Argentina y este nuevo Messi.
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