Un "nuevo" Lionel Messi

Deportes

Todo lo que no se vio del debut como capitán de La Pulga. Sus compañeros y el público.

El partido ante Chile no era uno más para Lionel Messi, porque además de volver a jugar en el país luego de la decepción en la Copa América, tenía la gran responsabilidad de llevar en su brazo izquierdo la cinta de Capitán. Un puesto que requiere más que gambetas y goles para sumar al equipo, pero desde el comienzo La Pulga demostró que no le pesó para nada su nuevo rol.

La gente también es consciente de su importancia y se lo hizo sentir, al escuchar su nombre por los parlantes la tribuna ovacionó a la Pulga al igual que cuando lo vio ingresar por el túnel. El "olé, olé, olé, Messi, Messi" bajó de las tribunas para mimar a la gran figura de la Selección que mostró una nueva cara con el equipo nacional e ilusionó a todos.

Antes del inicio del partido, Lio se acercó a Ever Banega y José Sosa para darles indicaciones, cruzó algunas palabras con Gonzalo Higuaín en el centro de la cancha y arengó al resto de sus compañeros desde el círculo central. Parece que la cinta comenzó a generar algo nuevo en el rosarino.

Desde el primer minuto la Pulga se hizo sentir adentro de la cancha, se mostró permanentemente como para entrar en contacto con la pelota. La primera que le llegó no la pudo controlar y la perdió ante un defensor chileno, pero a la gente le importó poco y aplaudió la intervención, como cada vez que la tocó.

Es que Messi tiene la capacidad de generar algo distinto en la gente, cada vez que entra en contacto con la pelota el ambiente parece cargarse con electricidad, sube un murmullo por la tribuna y la gente sabe que en cualquier momento puede ver alguna genialidad. Como pasó a los 5 minutos del partido, cuando dejó desparramados a dos chilenos por el piso con una facilidad alarmante.

No paró de dar órdenes durante todo el primer tiempo, en especial a Sosa, que lo buscó constantemente para que le de indicaciones. Tampoco dejó de comunicarse con Higuaín, con quien se hizo señas constantemente.

Llegó el primer gol de Higuaín y Messi fue el primero en abrazar al goleador del Real Madrid, pero en seguida comenzó a hablar con sus compañeros: órdenes para Di María y aliento para el resto del equipo.

Luego pasó un largo rato sin entrar en contacto con la pelota. Se nota que no la pasa bien al estar tanto tiempo sin entrar en acción y comenzó a moverse de un lado al otro por el frente de ataque, pero la pelota no le llegaba. Empezó a deambular por el mediocampo, haciéndose el desentendido y utilizó ese tiempo para encontrar las grietas en la defensa roja.

Durante esos minutos entró en escena un tic que Lio repetiría durante todo el partido, más cuando pasa varios minutos sin tocar la pelota, primero se seca la nariz con la camiseta, luego se lleva la mano derecha a la boca y termina peinándose. La Pulga repetiría hasta el hartazgo el tic durante todo el partido, sólo lo interrumpe cuando tiene cerca la pelota, en ese momento se transforma.

Ese momento llegó a los 25 minutos, la defensa de Chile se desconcentró y la Pulga fue letal. Luego de la habilitación del Pipita, Lio le ganó en velocidad a todos y puso el 2 a 0, para sacarse de una vez la mochila de los 16 partidos sin convertir. Luego del gol Messi volvió a participar activamente en el juego.

Hacia el final del primer tiempo y cuando los chilenos comenzaron a poner la pierna un poco fuerte apareció el Messi capitán, que no dudo en protestarle al árbitro en varias oportunidades, algo poco habitual en él en otras épocas. Al final de la primera mitad se acercó al réferi para protestarle por alguna jugada, mientras el resto de sus compañeros lo esperaba cerca del banco de suplentes para ir al vestuario.

La Pulga reapareció para la segunda mitad dando indicaciones desde el túnel, alentó al resto del equipo y se acomodó la cinta de capitán que sólo parece haberlo molestado físicamente. Comenzó enchufado como para contagiar al resto del equipo, corrió todas las pelotas y llegó a bajar hasta el área argentina para ayudar con la marca.

Desde sus pies surgieron las mejores jugadas de riesgo para Argentina. El equipo juega a su ritmo, Argentina se paró de contragolpe y se notó que Lio se siente cómodo tomando la pelota en mitad de cancha para comandar los ataques. Llegó el tercer gol y la Pulga se fundió en un nuevo abrazo con Higuaín con quien regresó hablando hasta la mitad de la cancha.

Los chilenos descuentan y la Pulga lo sufrió desde la mitad de la cancha, lleno de bronca e impotencia solo se limitó a agarrarse la cabeza y caminó hasta el centro de la cancha para alentar a la defensa argentina luego del gol.

A los 17 llegó el 4 gol argentino, luego de otra aparición de la Pulga que apretó en la salida chilena, falló el arquero en el despeje y la pelota le quedó al rosarino que combinó con el Pipita para poner el resultado definitivo.

A pesar del resultado el nivel de entrega de La Pulga no bajó en ningún momento, la capitanía no pareció pesarle en ningún momento y por el contrario mostró una madurez que le sumó mucho al equipo.

Ya no es más el jugador distinto que busca integrarse a un equipo en el que no encuentra su lugar, parece haber quedado en el pasado ese jugador que se ofuscaba si no le llegaba la pelota y se perdía en la intrascendencia. Ahora La Pulga sabe explotar mejor sus momentos y desnivela en cada intervención. El camino es largo y seguramente habrá momentos complicados, pero con este comienzo es difícil no ilusionarse con esta nueva Argentina y este nuevo Messi.

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