Kicillof: "Reindustrializar no es un proceso de mercado puro, hace falta el Estado"

Economía

En su presentación en el Consejo de las Américas repasó la actualidad económica a nivel mundial, sus impactos en la Argentina, los alcances de las políticas contra cíclicas y los desafíos que enfrenta el país de cara al futuro.

El ministro de Economía y Finanzas de la Nación, Axel Kicillof, participó este jueves de la Conferencia anual del Consejo de las Américas sobre Perspectivas Económicas y Políticas para la Argentina y realizó una sucinta presentación sobre la crisis económica mundial, sus repercusiones en la Argentina, las políticas contra cíclicas que aplica el país y los desafíos que enfrenta en el corto plazo.

"Desde algunos sectores se habla que se han tenido 10 años de viento de cola pero lo cierto es que desde 2008 y a partir de la quiebra del Lehman Brothers la caracterización general es que el mundo no está en un momento de expansión, muy por el contrario es un momento de crisis mundial" advirtió el ministro que recordó que este período se vive con especial virulencia "en los eslabones débiles de la Unión Europea como Grecia, España o Portugal donde los índices de desempleo superan el 20%".

"Se trata de una profunda crisis que surge en los Estados Unidos que se extendió y contagió al mundo desarrollado, la gran pregunta es cómo y en qué dimensión va a repercutir sobre los emergentes, esto es lo que se discute hoy en todos los foros internacionales" detalló Kicillof y explicó que hay dos actores claves que han marcado el ritmo de los emergentes en los últimos años: la llegada de un fuerte flujo de capitales en busca de mejor rentabilidad a partir de la baja de las tasas en los países centrales y el precio de los commodities.

Hoy, según explicó, la llegada de capitales se está revirtiendo y los precios de los commodities se están contrayendo. "En todos los foros, e el G-20, en el FMI, donde se vaya todos dicen lo mismo: hay un clima enrarecido a nivel mundial, se esperaba que 2014 la economía se expandiera y está sucediendo lo contrario. No se ha dado la recuperación a escala mundial que se esperaba, y esto hay que plantearlo porque sino pareciera que las cuestiones argentinas responden exclusivamente a lo que se hace desde aquí" advirtió.

"La demanda a nivel mundial está a la baja, este no es un problema de la economía argentina por su política interna. Hay poco que hacer cuando la demanda externa no ayuda" dijo  y por eso, detalló, "en todos los foros la discusión es cómo hacer para blindar los países".

"Por eso puede haber viento de cola o viento de punta pero lo que en realidad importa es el piloto. Nuestra economía en medio de ese viento de cola basado en precios altos de productos primarios a diferencia de lo que sucedió en el resto de la región y de lo que suele suceder cuando un país se beneficia de precios altos de commodities, en lugar de reprimarizarse avanzó en un proceso de reindustrialización" afirmó Kicillof

"Este proceso de crecimiento no va contra el agro, porque las exportaciones agropecuarias y la superficie cultivada crecieron como nunca antes y eso no quitó que tan buen desempeño en la Argentina también creciera la producción industrial. La reindustrialización fue una política pública que llevó la Argentina adelante de manera constante en estos años. Remontar la desindustrialización experimentada desde 1976 ha sido una política de Estado" detalló

Y siguió: "esto es un desafío que hay que sostener y profundizar, hay que fortalecer este proceso. La industria del juguete, del plástico, textil habían dejado de existir en los '90. Argentina ha demostrado que crece tanto el agro como la industria como nunca echando por tierra ese falso dilema de agricultura o industria. Puede haber tensiones por supuesto, o medidas que benefician más o menos a un sector o tal otro pero la clave es que los países de industrialización tardía o que están en un proceso de reindustrialización tienen un papel muy importante del Estado, sino eso no ocurre de ninguna manera".

"El Estado solo tampoco va a ser la solución para la Argentina, nadie habla de eso, pero se necesita el piloto. Todo esto es resultado de políticas públicas. No es un proceso de mercado puro" advirtió.

"No estoy en contra de la producción agropecuaria, tiene que haber más, pero (Alfredo) Martínez de Hoz ya había dicho que un país agropecuario era un país para seis millones de habitantes y eso que no conocía la siembra directa que necesita menos mano de obra. El desafío es sostener el proceso de reindustrialización del país y el campo, que es fuente de riqueza tiene que acompañar este proceso y en ese camino tiene que haber un Estado activo" afirmó el ministro.

"Este gobierno está trabajando para que el mercado interno no se vea debilitado mientras cae la demanda externa en todo el mundo" dijo y advirtió que "es un modelo basado en la exportación pero también en la demanda interna, por eso es tan importante la inversión privada, pero la inversión privada depende de las expectativas y si a todos nos convencen de que a todos nos va a ir mal, entonces se da la profecía auto cumplida".

E insistió: "Si todo el mundo piensa que la cosa va a ir mal, probablemente vaya mal aunque no haya motivos para que vayan mal. Ese trabajo permanente de algunos sectores sobre las expectativas no ayuda a nadie, particularmente a los empresarios. No hay que vender pesimismo porque lastima a las empresas, por eso les pido a todos aquellos analistas, periodistas, políticos que hicieron 100 pronósticos y se equivocaron siempre que tengan responsabilidad, que trabajen con ecuanimidad y honestidad intelectual".

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