Por mes, se toman más de 2.500.000 litros de espumantes
Los datos corresponden a la Argentina. Las ventas crecieron 10% en el primer semestre del año. Los jóvenes y las mujeres son los más adeptos. Y se empiezan a imponer las variedades más dulces.
Las ventas de vinos espumantes crecieron 10% en la
primera mitad del año respecto a igual período de 2012 y sólo en junio pasado se vendieron más de 2.500.000
litros, consolidando a estas bebidas alcohólicas como de consumo "para todo el año", ya que antes la mayor parte de las ventas anuales
se concentraban en la época estival, en especial el período comprendido entre
las fiestas de Navidad y fin de año.
Según el estudio, en junio de 2013 se comercializaron 2.776.816 litros.
Por eso, la presencia de vinos espumantes en bares, boliches y fiestas privadas se
viene imponiendo con fuerza y esta tendencia se ve reflejada en el consumo que crece, de acuerdo al último informe realizado
por el Instituto Nacional de Vitivinicultura
El mercado argentino tiene un 75% del consumo concentrado en los espumantes
secos, como el Extra Brut. Pero el mayor crecimiento se da en las
variedades Brut Nature o dulces, que son de los más pedidos. Otro sector que
también escaló posiciones en los últimos años es el de los rosados, que son los
preferidos entre el público femenino.
Los fabricantes de espumantes y sidras están detrás de un objetivo común: la
desestacionalización del consumo. Desde hace un tiempo los fabricantes
locales de este tipo de bebidas alcohólicas están llevando adelante acciones
para lograr que sus productos no solamente sean consumidos en diciembre,
durante las fiestas de fin de año.
Los espumantes son los que han logrado sacar ventaja en ese sentido, ya
que desde hace algunos años el público los está adoptando para consumir en
forma más periódica y no sólo para situaciones especiales.
Durante el año pasado el consumo de espumantes en el mercado doméstico creció
cerca de un 20% en relación con el año anterior, mientras que durante la
última década crecieron 170 por ciento. En la actualidad, el volumen de ventas
en el mercado argentino alcanza los 55 millones de botellas.
ESTRATEGIA
Fernando Tedín Uriburu, presidente de la Bodega Premier Wines, explicó
que uno de los factores que contribuye a la masificación del consumo es el
precio accesible. "Si bien es cierto que existen distintas categorías, las
botellas más económicas permiten que un producto de lujo llegue a las manos de
un público muy amplio y variado, sin que esto implique un dolor para
el bolsillo".
Por su parte, Pablo De Corral, director de la marca de espumantes
Cumbres Andinas, contó que el aumento de interés por este tipo de vinos se
viene imponiendo con fuerza desde hace una década y que se debe, en gran
medida, a la incorporación de un nuevo público.
"Si bien el boom se produce en diciembre, su consumo se amplió a todas
las épocas del año, lo cual se debe a las nuevas tendencias de consumo y a
la incorporación de jóvenes y mujeres al mundo vitivinícola, ellos son los
principales consumidores en la actualidad. Buscan bebidas alcohólicas frescas y
livianas, ideales para compartir con amigos", señaló.
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