Dicen que somos aburridos: los juguetes de los más ricos

Economía

*minutouno.com te muestra los chiches de los millonarios.

El dinero no puede comprar la felicidad, pero más de un multimillonario aseguraría que con plata se consigue casi todo lo demás. Y si no, no hace falta más que preguntarle, por ejemplo, a S. Truett Cathy, magnate norteamericano que es dueño, entre otros juguetes, del Batimóvil original utilizado en la película “Batman Vuelve” ¿El precio? US$ 250 mil.

Cathy no es el único. Muchos millonarios tienen antojo por objetos únicos e irrepetibles. Para ellos, el dinero ayuda (y cómo) a conseguir aquellos que nadie tiene.

Las obras de arte son un ejemplo. Steve Cohen, fundador de fondos de inversión libres, adquirió para su numerosa colección la obra de Damien Hrist “La imposibilidad física de la Muerte en la mente de quién Vive” (si, ese es el título). Se trata del cuerpo de un tiburón muerto dentro de un tanque de formaldehído. Suena desagradable, pero esta obra costó US$ 8 millones.

Paul Allen, co fundador de Microsoft, tiene gustos de alto vuelo. Tiene 20 aviones de la Segunda Guerra Mundial restaurados a nuevo, con materiales auténticos de la época. Allen tiene una fortuna neta de US$ 16 mil millones, aproximadamente.


 


Larry Ellison, CEO de la compañía de software Oracle, vuela menos y navega más. Tiene un yate de 150 metros que, además de las ocho habitaciones con madera de caoba, tiene una cancha de básquet de tamaño profesional, un cine, y un catamarán de 13 metros para bajar a tierra con una camioneta 4X4. Una pavadita, de unos US$ 200 millones.

David Rockefeller se dedicó a coleccionar escarabajos. Si, el heredero de la fortuna Rockefeller empezó a los 10 años a juntar escarabajos, y hoy, a los 92, tiene 157 mil especimenes de 9 mil especies. Y no es que viaje a buscarlos. Quienes lo conocen dicen que los encuentra adónde va, los embotella y los lleva a casa. E incluso, descubrió varias especies.

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