El Gobierno y ruralistas buscan acordar antes del viernes para impedir otro paro

Economía

La aceptación del Gobierno de revisar las retenciones móviles y la promesa de normalizar las exportaciones de carnes pueden convertirse en la llave que abra la puerta de acuerdo con las entidades del agro, según los términos manejados ayer en los contactos reservados entre las partes para destrabar el conflicto y extender la tregua que vence el viernes.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, mantuvo una reunión secreta con los dirigentes del agro para avanzar en las negociaciones sin las presiones que hubiera significado un encuentro oficial en la Casa de Gobierno. En ese encuentro, se habría acordado la "agenda" de trabajo y el cronograma de reuniones entre la dirigencia del agro y el gobierno, según admitieron voceros ruralistas. 

Durante la reunión, que se habría realizado en un hotel de la avenida 9 de Julio, a metros del Obelisco, Fernández habría acercado a las entidades una nueva oferta para destrabar el conflicto con el sector, basada en una retención fija a la exportación de los granos que podría estar entre 40,68 y 45,68 por ciento.

De esta forma se eliminaría el punto principal de desacuerdo de los ruralistas: las retenciones móviles, el motivo central de la protesta agropecuaria que duró tres semanas. Al respecto, el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, había asegurado más temprano que las retenciones "no se tocan", pero admitió que hay que "encontrar la vuelta para que los segmentos que tengan asimetrías se reparen".

"Esta es la verdadera discusión que debe darse entre las entidades y el Gobierno", consideró el funcionario. Por su lado, el presidente de Federación Agraria, Eduardo Buzzi, dijo que "si las cosas se ordenan, si se pone disciplina en que el ministro es el ministro y sus secretarios son sus secretarios y aparecen condiciones más claras, es más fácil superar la crisis".

De todos modos, esta noche los dirigentes ruralistas, en declaraciones públicas, coincidieron en definir la reunión como "contactos informales" con el gobierno y que es necesaria "una señal clara" para destrabar el conflicto. En la mesa de discusión también está la apertura de la exportaciones de carne, tras la baja en los precios del ganado ingresado al Mercado de Liniers, que lentamente comienza a reflejarse en las góndolas.

Los ruralistas esperan aún mayores señales claras y concretas del Gobierno en materia de producción láctea y en el mercado del trigo, otros dos temas de conflicto con los productores. En tanto que el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky recibirá hoy a los titulares de las cuatro entidades del campo en el marco de una denuncia por posible infracción a la Ley de Abastecimiento, en una audiencia en la que podría participar el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Moreno estuvo en horas del mediodía en la Casa Rosada para analizar junto con la presidenta Cristina Kirchner y el jefe de Gabinete, los pasos a seguir en el conflicto del campo, pero por la tarde, los dirigentes pidieron que en la medida de lo posible el secretario no participara del encuentro.

Por la mañana, Buzzi había admitido que "hubo conversaciones informales" y habló, en forma enigmática, de una reunión con el  gobierno "en algún momento y en algún lugar", anticipando ya lo reservado de la reunión. Otros ruralistas coincidieron en destacar la salida de Martín Lousteau del Palacio de Hacienda, aunque remarcaron que la tregua finalizará el viernes próximo de no haber propuestas "concretas" de parte del Gobierno.

"Cada día que pasa es un día menos que falta para que venza el plazo", alertó el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) de la tercera zona, Ricardo Osella. Recordó que "el 2 de mayo vence la tregua y la única manera de prorrogarla no es que cambie el ministro".

No obstante, el dirigente reconoció que la salida de  Lousteau "es un acto que puede llevar una distensión", pero remarcó que "es necesario que se tomen medidas concretas", como las que "ya están tomadas", en el tema de "trigo y en el tema de la carne".

"Hoy, como está la situación en toda nuestra región que es Córdoba y San Luis principalmente, los grupos de productores independientes están alineados a las entidades", afirmó Osella, al referirse que acatarán lo que se decida en conjunto. El vicepresidente de la Federación Agraria, Ulises Forte, coincidió con Osella en que "el 2 de mayo está demasiado cerca", pero se mostró esperanzado ante la posibilidad de que "haya un cambio en la política agropecuaria".

"Sería importantísimo que hoy nos juntarnos de vuelta. El 2 de mayo está demasiado cerca, así que esperamos que haya una señal clara y concreta para solucionar el conflicto", afirmó Forte. Por su parte, el vicepresidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, destacó que "la salida de Lousteau es un hecho positivo", pero aclaró que no pueden "dejar de recordar que por bajo perfil que haya mantenido en este conflicto él fue el creador de la propuesta que dio inicio al conflicto".

Biolcati también subrayó que "la invitación a la asunción (de Carlos Fernández al frente del Ministerio de Economía) ha sido un gesto", para destrabar el conflicto.

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