Fabergé y los huevos de Pascua Imperiales que valen millones

Economía

*Los Huevos Fabergé son joyas invaluables diseñadas en el Siglo XIX para el zar Alejandro III de Rusia.
*En total se fabricaron unos 50, aunque se desconoce el paradero de 8 de ellos.
*Joyeros consultados por minutouno.com aseguran que en la Argentina no hay piezas que se le comparen en valor y precio.

El próximo domingo se celebran las Pascuas, y una vez más, los productos más cotizados serán los famosos huevos de chocolate. Muchos dicen que, en su origen, se trataba de un símbolo de vida y esperanza. Pero con los aumentos en huevos y roscas de Pascua, cercanos al 20%, es un símbolo al que muchos no pueden acceder. 

Sin embargo, aunque sean elevados, estos precios no son nada comparados con los que puede haberle pagado la Corona Rusa a Peter Carl Fabergé por sus famosos “Huevos Imperiales”. En 2004, una colección de esos huevos fue vendida por US$ 90 millones. El Huevo de Pascua de Coronación tiene un valor aproximado de US$ 24 millones.

Claro, no son comestibles. Están hechos de materiales preciosos, joyas, y son considerados una maravilla de la joyería mundial. Adentro guardan una sorpresa hecha con la misma delicadeza y calidad que el huevo en sí. Muchas de estas sorpresas son desconocidas, o se mantuvieron en secreto.

Según la revista “Estilo Joyero”, existen 50 Huevos de Pascua Imperiales en el mundo. Una decena son propiedad del Kremlin, cinco están en el Museo de Bellas Artes de Virginia, Estados Unidos, mientras que la Reina Isabel de Inglaterra posee tres. Otro es propiedad de la familia Rainiero, mas algunos que son propiedad de museos europeos. Según Sotheby’s se desconoce el paradero de ocho de ellos.

Joyas con historia

Los huevos de Fabergé comenzaron a realizarse en 1884 con un huevo de Pascua hecho para el zar Alejandro III, como regalo para su esposa María en el banquete de Pascua. La Iglesia Ortodoxa rusa la celebra con el intercambio de huevos y de tres besos, símbolos de vida renovada y buenos deseos.

El regalo de su esposo recordó a la emperatriz a su patria, y así se dijo que Carl Fabergé haría un huevo de Pascua cada año para María. Fabergé los diseñó y preparó por otros once años, hasta que Alejandro III de Rusia murió. Entonces Nicolás II, hijo de Alejandro, continuó la tradición.

Con la llegada de la Revolución Rusa, muchos de los huevos se perdieron. Algunos fueron robados, otros permanecen en el Kremlin y Joseph Stalin vendió14 de ellos para conseguir dinero, algunos por sólo US$ 400, durante su prolongado mandato en la Unión Soviética.

En 2004 el empresario ruso Viktor Vekselberg compró nueve huevos a la familia Forbes por US$ 90 millones, y prometió “devolverlos a su país”.

En la Argentina no se consiguen

Mónica Benedetti, experta en joyas y dueña de una cadena de locales especializados, le dijo a minutouno.com que “en la Argentina no hay piezas que se le comparen en valor y precio a Fabergé”.
Benedetti explica que “después de la devaluación, en nuestro país, muchas personas que tenías joyas y objetos de gran valor los vendieron en Europa, por ejemplo, a un valor muy accesible”.

Respecto de los Huevos Imperiales, asegura que tienen un valor histórico en sí mismo, más allá del valor material, que los hace únicos”.

Dejá tu comentario