Faltan varios productos con precios regulados

Economía

*Falta carne y tampoco se encuentran varias marcas de lácteos, lavandinas, insecticidas, algún tipo de café y de alimentos enlatados.
*Economistas adjudican esta faltante a la "decisión política del Gobierno de no convalidar subas de precios" y a las "inclemencias de la lluvia".

En las góndolas de varios supermercados falta carne y tampoco se encuentran varias marcas de lácteos, lavandinas, insecticidas, algún tipo de café y de alimentos enlatados.

¿Se trata solamente de faltantes de determinados productos en el mercado o de una tendencia que podría reavivar el viejo fantasma del "desabastecimiento"?

El economista Miguel Bein es categórico al abonar la primera hipótesis: "Sólo falta carne en los supermercados por una decisión política para no convalidar subas de precios. Pero en las carnicerías hay mercadería, aunque a precios superiores", explica.

"También faltan los productos básicos sujetos a acuerdos de precios, pero aquellos de mayor valor agregado están en todos lados", dice ahuyentado por completo cualquier peligro de desa bastecimiento.

Pablo Sívori, analista de la consultora Economía & Regiones, señala que lo más prudente es analizar caso por caso: "En la leche o los lácteos en general, la escasez se debe a las inclemencias de la lluvia que se combinó con un fuerte incremento del consumo", dice.

Sin embargo, el control de los precios que intenta ejercer el Gobierno para contener la inflación (o al menos para que no se refleje en los índices oficiales) está jugando un papel importante en la falta de productos para el consumidor:

"Si los precios internacionales de los productos siguen creciendo por encima del precio doméstico, que intenta ser contenido por los acuerdos de precios, es lógico que el exportador intente colocar su mercadería en el exterior", señala Sívori.

"Hoy el consumo está creciendo por encima de la oferta, porque la capacidad instalada de las industrias está al límite y la economía ajusta por precio o por cantidad", dice.

Además, "los controles de precios desincentivan la producción", agrega Mariano Lamothe de la consultora Abeceb. Una idea que refuerza Oscar Liberman, economista de la Fundación Mercado: "la inversión quiere libertad de precios: que sea el competidor el que lo saque del mercado y no el Gobierno", dice.

Liberman explica que la falta de productos y el desabastecimiento responden a las mismas causas. Pero que "se empieza a hablar de desabastecimiento cuando hay una tendencia firme a no encontrar productos durante dos o tres meses", aclara.

No obstante, aunque el efecto secundario sea sólo la desaparición intermitente de algunas marcas, "ya se produce un efecto nocivo", advierte. Porque la "recomposición de los hábitos lleva su tiempo".

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