Funcionarios, senadores y productores unificaron criterios para paliar la crisis en Lácteos Verónica
La crisis de la industria láctea se extiende a la par del derrumbe del consumo y ya afecta a empresas de la talla de SanCor, La Serenísima y Verónica.
El derrumbe del consumo se profundiza merced de las políticas de licuación de los salarios de los trabajadores que llevan adelante el presidente Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, se siente con fuerza incluso en consumo de productos básicos como la leche. La crisis de la industria láctea es cada vez mayor y a la quiebra de SanCor y la delicada situación que atraviesa La Serenísima, ahora se sumó otra empresa emblemática del sector, Lácteos Verónica.
La empresa radicada en la provincia de Santa Fe lleva cuatro meses sin pagar los salarios completos a sus más de 700 trabajadores. También acumula una deuda bancaria que supera los 14 mil millones de pesos y, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumula casi 4 mil cheques rechazados por falta de fondos.
Verónica paralizó además la producción en las tres plantas que tiene en las localidades santafesinas de Suardi, Lehmann y Clason.
Los trabajadores denuncian que "la empresa cortó todo". Los 150 productores de leche que entregaban materia prima a Lácteos Verónica también quedaron colgados con una deuda que ronda los 60 millones de dólares.
Frente a este escenario, el intendente de Suardi, Leandro Gastaldi, fue contundente y denunció el vaciamiento planificado de la empresa. "Con el diario del lunes, creo que fue una empresa que estuvo programando esto para salir lo más ileso posible, pero jodiendo a mucha gente en el camino", denunció Gastaldi en diálogo con LT9.
Gastaldi también reveló que los dueños de Lácteos Verónica, la familia Espiñeira, rechazaron ofertas de compra de sus plantas. Una de ellas, de la firma Bresialat, ofrecía el valor real de tasación. Pero los Espiñeira dijeron que no. "Si no vendieron antes sin conflicto, ¿por qué lo harían ahora? La vía es exigir la venta o avanzar hacia una expropiación por el término de dos años bajo una forma de alquiler", planteó Gastaldi.
El intendente participó de una reunión con los jefes comunales de las otras dos localidades con plantas de Verónica, senadores provinciales y el ministro de Trabajo de Santa Fe y en ese marco se definió centralizar todas las denuncias penales en una sola causa judicial. Además coincidieron en que hay elementos suficientes para avanzar con firmeza en la Justicia penal. También anticiparon que buscarán acceder a los movimientos financieros de la firma.
La sospecha es que los propietarios desviaron sistemáticamente capitales durante los últimos dos años hacia otra empresa, Becerra, también de su propiedad. Gastaldi y los otros intendentes quieren sentar bases jurídicas para que, en el futuro, el Estado pueda expropiar la empresa y que las plantas vuelvan a funcionar.
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