Hubo un millón de usuarios afectados por el paro de subtes

Economía

*El millón de usuarios que todos los días utiliza el subterráneo sufrió colas interminables para utilizar colectivos y taxis.
*Pero los efectos negativos llegaron a todos: Metrovías, aproximadamente, perdió una facturación bruta de $700 mil.
*En tanto que los trabajadores pueden recibir sanciones por las acusaciones de "sabotaje" de la empresa.
*Hasta los taxis registraron pérdidas económicas por las demoras en el tránsito.

El paro de subtes es la clásica situación en la que todos pierden. Los trabajadores, las prestatarias, los usuarios y las demás empresas de transporte viven horas de tensión, y ninguno de los implicados consiguió lo que quería.

El conflicto se originó cuando Metrovías firmó con la Unión Tranviarios Automotor (UTA) un acuerdo adónde se estipulaban aumentos y otras modificaciones en los parámetros salariales, tales como la re categorización de los escalafones. De acuerdo con Federico Rossiter, vocero de la empresa, “el acuerdo fue firmado en presencia de delegados de todos los sectores, incluido el de subtes ”.

Sin embargo, fuentes gremiales aseguraron a minutouno.com que los delegados se encontraban en la reunión, pero el acuerdo “no se firmó, porque sólo estipula un 10% de aumento, la mitad de lo que pedimos nosotros”. Es decir, el convenio sólo fue rubricado por la UTA, sin la participación de los trabajadores de Metrovías. "No se entiende por qué el gremio firmó el convenio, si hasta ese momento venía apoyando nuestros reclamos", se lamentaba un delegado.

Otra de las quejas de los trabajadores es que “los aumentos otorgados salen de los subsidios que otorga el Estado, y la empresa no pone un centavo”.

Metrovías, por su parte, perdió un ingreso bruto aproximado de $700 mil, correspondiente al millón de personas que utilizan el subte a diario. Además, de acuerdo con Rossiter, hay que contar “el costo productivo de las personas que no pudieron llegar o llegaron tarde a sus trabajos”.

Frente a esto, desde la empresa se denunciaron “sabotajes para impedir brindar el servicio a través de la roturas de trenes, de vidrios de las ventanas, colocación de obstáculos en las vías y destrucción de dispositivos en las cabinas de los trenes".

A esto se suma la odisea que significó viajar por la Capital Federal para un millón de personas que a diario utiliza el subterráneo. Colectivos con la capacidad excedida, colas de varios metros en las paradas e imposibilidad para encontrar taxis complicaron tareas cotidianas en la Ciudad. Esto significó demoras en el tránsito.


 


Las empresas de colectivos y taxis aseguraron que, a diferencia de lo que se puede pensar, los servicios tuvieron inconvenientes. Las frecuencias de ómnibus se demoraron por el tráfico, y hubo demoras de hasta 20 minutos.


 


En el caso de los taxistas, los viajes son más largos, pero la productividad baja, motivada por el tráfico. "En promedio, una hora de un taxi genera unos $20, pero con un día como hoy, con el tránsito colapsado, ese valor se reduce a $14 o menos", manifestó Héctor Campos, dirigente de las empresas de taxímetros.

Los próximos días auguran calma que, de no haber acuerdos, será temporaria. Fuentes gremiales no se descartan nuevas medidas de fuerza si no hay acuerdo.

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