La inflación es enemiga del sistema de reparto

Economía


  • De acuerdo a la inflación, es más conveniente seguir con el sistema de capitalización.
  • También influyen edad, sexo y grupo familiar, entre otras cuestiones.

La inflación es enemiga del sistema jubilatorio de reparto. De acuerdo con un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), “las ventajas del traspaso dependen de una gran cantidad de factores. Uno de importancia decisiva es el aumento de precios”.

El haber previsional en el régimen de reparto se calcula a través de la Prestación Adicional por Permanencia (PAP) que se calcula a razón del 1,5% del salario base por año aportado. El salario base es el promedio simple de las remuneraciones percibidas en los últimos 10 años, sin ningún tipo de actualización por efecto de la inflación.

El cálculo expresado en el informe explica: “Suponiendo un trabajador que al momento de jubilarse percibe un salario mensual de $1.000 y que en años anteriores recibió el mismo monto en términos reales –es decir, su salario fue actualizado en función de la inflación–, se pueden plantear las siguientes situaciones en función de distintos escenarios de inflación:
* Sin inflación, el valor de la PAP sería  de $15, es decir, el haber resulta de multiplicar ese monto por la cantidad de años aportados.
* Con una inflación de 10% anual, el ingreso base con que se calcula la PAP se “licua” un 35% de manera que el monto real de la PAP pasa a ser $9,7. 
* Con una inflación de 20% anual, el ingreso base se “licua” un 53% lo que arroja un valor real de la PAP de $7,1."

El informe concluye: “Esto implica que sin inflación el momento óptimo para un trabajador varón sin familiares de realizar el traspaso sería a los 43 años. A partir de ese momento cada año de aporte a una AFJP generaría una jubilación menor a la que se consigue aportando al Estado. En la medida que aparece la inflación, aumenta la edad a la que conviene hacer el traspaso. Con una inflación del 10% anual convendría pasarse a reparto a los 50 años. Con una inflación del 20% anual la edad conveniente para el traspaso sería a los 55 años.

A esto se suma que el Estado “ha violado sistemáticamente su obligación de mantener el poder de compra de las jubilaciones”, según establece el reporte.

Dejá tu comentario