La paradoja del acondicionador de aire: cada vez más barato, pero casi ilegal

Economía

El equipo de aire acondicionado era, en otras épocas, un producto de alta gama, accesible sólo para unos pocos, por lo que costaba comprarlo, y por el consumo eléctrico que los primeros aparatos acarreaban. Por eso es que, hace algunos años, era un bien escaso.

Sin embargo, la tecnología avanza, y gracias al crédito y al boom del consumo cada vez más personas tienen su split, que además consume mucho menos que los viejos equipos de ventana, y son más sencillos de instalar.

Hasta acá, todo claro. Pero ahora viene la gran paradoja: ¿Cómo se explica que, con equipos que rinden más y gastan menos, haya cada vez más problemas energéticos, y haya encargados de edificios que tengan que hacer relevamientos? Evidentemente, una parte del plan no funciona. ¿Cuál es?

Sin duda, se trata del plan energético. De un tiempo a esta parte, la exploración e inversión en energía no ha estado acorde al crecimiento del consumo, lo que hace que equipos de aire acondicionado (y otros aparatos eléctricos) recarguen cada vez más las viejas redes eléctricas del país, acostumbradas a que sólo algunos estén fresquitos.


 


Mientras que las posibilidades de compra hacen cada vez más fácil el acceso al aparato, los controles para su uso lo convierten casi en un artefacto ilegal.


 


Otro ejemplo de la Argentina Esquizofrénica.


 


[Mandanos tu ejemplo de La Argentina Esquizofrénica.]

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