Las expendedoras automáticas y el negocio del café junto a la PC

Economía

*Las máquinas de café, el negocio perfecto cuando la comodidad es lo que prima.

Las máquinas expendedoras se transformaron desde hace tiempo en habitantes usuales de oficinas, fábricas y consultorios .Se trata de pequeños kioscos portátiles, que sirven fundamentalmente para que los empleados no se alejen de su box o escritorio, demandan cierta inversión y para amortizar la compra hay que esperar al menos un año y medio.

Guillermo Vasallo, de Kaffa Argentina, explicó a minutouno.com que, si bien los criterios varían de acuerdo a la empresa, se calcula que “el negocio tiene una amortización de 2 años  y la inversión total es de unos US$ 250 mil, para hacer las cosas bien”.

Oscar Zhago, de VendingZhago, explica que el contenido de las máquinas “varía de acuerdo a lo que pida el cliente. Si yo ofrezco un tipo de alfajor y el que contrata quiere otro, lo ponemos”. Claro, esta posibilidad de elegir no es ilimitada, porque “hay cosas que no se pueden poner en la máquina”, aclara Vasallo.

El funcionamiento del sistema también va en gustos. “A nosotros, la máquina de café nos tiene que rendir 1500 servicios mensuales, a 70 centavos. Las de latas, 500 productos por mes y los snacks $1500, también mensual”. Esto puede ser pagado por quién contrata el servicio de máquinas, o bien por quienes consumen los productos. Del dinero mínimo recaudado, la empresa se queda como ganancia “con un 45%”.

Vasallo sostiene que el funcionamiento “depende de lo arreglado con cada cliente.” Sin embargo la rentabilidad es similar. “El verdadero negocio es la máquina de café” aclara Vasallo. “Las demás son complementos”.

En realidad, lo importante a la hora de encarar el negocio es saber que las máquinas son caras, y la amortización es larga. “Una máquina nueva sale entre $8 mil y $12 mil. Lo ideal del negocio es que el costo de la máquina se amortice en un año y medio”.

Uno de los problemas que explica Vasallo es el de los operadores. Se trata de individuales que compran máquinas y las trabajan sin el aval de una compañía. En muchos casos “no tienen seguro, tienen empleados en negro, mantienen precios muy bajos porque tienen menos gastos”.

En este sentido, la clave no está en las máquinas, sino en el servicio. “Lo que se está desarrollando es el concepto de vending en la Argentina, que tiene que ver con entender que poder comprar un café y un alfajor sin bajar seis pisos por ascensor tiene un valor mayor que el precio del producto solo" sintetiza Vasallo.

Ahora bien, la inversión es grande y la amortización es a largo plazo. Así que, si no le sobran US$ 250 mil, piénselo bien.

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