Las malas elecciones musicales de los candidatos presidenciales
La música es en general un elemento importantísimo para las campañas políticas. Muchos recordaremos la famosa “Que vuelva Carlos” que utilizaba Carlos Menem, o el revival del Club del Clan con el que Ramón “Palito” Ortega cerraba sus actos proselitistas. Claro, esta no es una práctica exclusiva de la Argentina. Los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos también apelan a la música, aunque sin demasiado tino, con una eficiencia similar a la de los candidatos locales.
Rudy Giuliani, republicano, solía presentarse con el tema Rudie Can't Fail (Rudie no puede fallar). El tema pertenece a The Clash, la banda inglesa de punk rock, y parece hecho a medida para el ex alcalde de Nueva York. Sin embargo, la letra asegura que uno de los motivos por los que Rudie no puede fallar es porque toma alcohol en el desayuno (“We been drinkin’ brew for breakfast”). No del todo apropiado, ¿no?
Hasta Hillary Clinton y Barack Obama, grandes luchadores por el sillón más poderoso del mundo, no prestaron atención a sus cortinas musicales. La señora de Clinton usa “Takin’ Care of Business” (Ocupándose de los asuntos), compuesto e interpretado por Bachman Turner Overdrive, una banda norteamericana de los ’70. Sin embargo la canción la canta un vago, para quién “ocuparse de los asuntos” es estar sentado haciendo nada ¿No será premonitorio, no?
Obama por su lado utiliza el súperclásico del soul “Think” (Piensa) de Aretha Franklin. Por supuesto, la campaña del precandidato demócrata se centra en pedirle a su público que piense en lo que hace a la hora de votar, y hace hincapié en el pegadizo estribillo del tema, que pide “libertad”. Sin embargo, la liberación que pide la gran Aretha es una advertencia a un amante, no una promesa social.
Fuente: Reporte Índigo
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