Las malas elecciones musicales de los candidatos presidenciales

Economía

La música es en general un elemento importantísimo para las campañas políticas. Muchos recordaremos la famosa “Que vuelva Carlos” que utilizaba Carlos Menem, o el revival del Club del Clan con el que Ramón “Palito” Ortega cerraba sus actos proselitistas. Claro, esta no es una práctica exclusiva de la Argentina. Los candidatos a la presidencia de los Estados Unidos también apelan a la música, aunque sin demasiado tino, con una eficiencia similar a la de los candidatos locales.

Varios de los actuales participantes en la carrera por ser los patrones de la Casa Blanca han tomado decisiones erradas en sus bandas de sonido, simplemente por no escuchar la letra. Así, a pesar de que en primera instancia los temas parecen apropiados, un poco más de atención muestra que no lo son.

John Reid Edwards, precandidato demócrata, es uno de los que se mandó la macana. Para sus campañas suele utilizar el tema “Pride” (Orgullo) de la banda irlandesa U2. Este tema habla de Jesús y de Martin Luther King, por lo que algunos piensan que la comparación es, cuanto menos, presuntuosa.

Rudy Giuliani, republicano, solía presentarse con el tema Rudie Can't Fail (Rudie no puede fallar). El tema pertenece a The Clash, la banda inglesa de punk rock, y parece hecho a medida para el ex alcalde de Nueva York. Sin embargo, la letra asegura que uno de los motivos por los que Rudie no puede fallar es porque toma alcohol en el desayuno (“We been drinkin’ brew for breakfast”). No del todo apropiado, ¿no?

Mitt Romney, uno de los competidores de Giuliani, usa el clásico de Elvis PresleyA little less conversation” (Un poco menos de conversación), que dice “Un poco menos de conversación, un poco más de acción es lo que necesitás”. Justa para un candidato que promete hacer mucho y decir poco. Sin embargo, tiene que prestar más atención a lo poco que dice. La acción que Elvis le pide a su chica está bastante alejada de la política: “Cierra la boca y satisfáceme, nena”.

Hasta Hillary Clinton y Barack Obama, grandes luchadores por el sillón más poderoso del mundo, no prestaron atención a sus cortinas musicales. La señora de Clinton usa “Takin’ Care of Business” (Ocupándose de los asuntos), compuesto e interpretado por Bachman Turner Overdrive, una banda norteamericana de los ’70. Sin embargo la canción la canta un vago, para quién “ocuparse de los asuntos” es estar sentado haciendo nada ¿No será premonitorio, no?

Obama por su lado utiliza el súperclásico del soul “Think” (Piensa) de Aretha Franklin. Por supuesto, la campaña del precandidato demócrata se centra en pedirle a su público que piense en lo que hace a la hora de votar, y hace hincapié en el pegadizo estribillo del tema, que pide “libertad”. Sin embargo, la liberación que pide la gran Aretha es una advertencia a un amante, no una promesa social.

Todo esto ya le había pasado al actual presidente de los EE.UU., George W Bush, a quién Sting y Tom Petty, entre otros, le prohibieron usar sus canciones por el mal uso que hacía de ellas.

Hace falta un poco más de radio, muchachos.


 


 


 


Fuente: Reporte Índigo

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