Los mejores diálogos de "Las Charlas de Quincho"

Economía

El cumpleaños de Aníbal Toti Leguizamón, que reunió a empresarios y políticos, además de una interminable legión de abogados, en un pub muy cercano a donde tuvo sus oficinas Álvaro Alzogaray. Estaban la hermana de “Toti”, la diputada María Laura Leguizamón, Luis Ventaza, de Techint, Hugo Franco, el ex gobernador de Santa Fe José María Vernet, Moisés Ikonicoff y la asesora política de la Embajada de España, Carmen Buján, que jamás pensó que ese puesto le iba a dar tanto trabajo en la Argentina. “Toti” Leguizamon está armando una lista de diputados que piensa encabezar en la provincia de Buenos Aires. Llevan como candidato a presidente al gobernador de Misiones  Ramón Puerta y para gobernador de la provincia de Buenos Aires están negociando con Francisco de Narváez y Juan Carlos Blumberg.

* Algunas novedades poco conocidas. Se habló del despido del publicista que llevaba la campaña de Mauricio Macri: Descubrieron que el primer aviso del candidato había sido copiado, íntegramente, de la campaña de una multinacional en Internet. Maravilloso talento argentino. Otros, entre plato y plato, contaban que Bernardo Neustadt había sido internado de vuelta (al parecer, le apareció agua en los pulmones, cuestión que ya estaría superada). Bromista hasta en el dolor, Neustadt tiene una proposición: que los futuros candidatos en la Argentina vengan con un folleto, como los remedios, con contraindicaciones.

* Se hablaba de encuestas, de que a Jorge Telerman no lo ayudó -en la consideración pública- el acercamiento con Elisa Carrió y que Daniel Filmus perdió asistencia cuando Alberto Fernández se cruzó con Marcelo Tinelli. En cuanto a Macri, a quien le dan bien los sondeos también se supo que prescindió –e hizo prescindir a los suyos- de cualquier denuncia en el caso Skanska. Trata tanto de quedarse quieto que hasta se vuelve invisible. Pero lo mas interesante fue un comentario sobre los dramas de tránsito en el Hipódromo de Palermo, donde funciona el Casino del patagónico Cristóbal López, hombre de vertiginoso  crecimiento en la era Kirchner. Al margen de que nadie etiende por que le concedieron una dársena en el medio de Libertador, la gente se pregunta por qué los trabajadores en huelga –ya mas de 20 días en los casinos flotantes, van a cortar Avenida del Libertador. Dilema que no explica tampoco  el motor de esa protesta, el sindicalista naval Omar Suárez, de manifiesto seguimiento al presidente Kirchner y hoy pupilo de Hugo Moyano.

* “Todo lo que flota en el río es mío” proclamó este Suárez en la CGT, siempre en la segunda línea del sindicalismo desde los tiempos del Proceso Militar. “Y la mierda que flota también es tuya?” “También, pero no te hagás el vivo” le dijo a un colega de al central obrera. En rigor, este dirigente le complicó la vida al sindicalista del juego Daniel Amoroso, vinculado a Macri,  por el encuadre sindical. No importa a que actividad se dedican los trabajadores, si flotan pertenecen a Suárez. Por lo menos, es su criterio y al Ministro Carlos Tomada, ni se le ocurre cuestionarlo: un aluvión de insultos lo hace desistir de cualquier medida.

* También hubo comentarios internacionales. Un empresario reveló datos para entender el cambio de estrategia de Hugo Chávez:. Ahora habla de nacionalizar hasta el puerto porque se fueron del Gabinete las figuras mas moderadas que lo contenían. La mayor pérdida fue Alí Rodríguez, un hombre muy respetado en la OPEP, y el que más sabe del tema petrolero. Cómo será de abrupto el cambio que, hace dos meses, Chávez echó a un viceministro por hablar de la nacionalización de Sidor, y quince días después, él mismo lanzó esa idea. No se sabe si lo echó por adelantar información o si porque en ese momento, no imaginaba un conflicto con esa empresa, que tiene como principal accionista al grupo Techint. Lo cierto es que ahora el gabinete esta cubanizado y la nacionalización de los puertos va a ser el tema de debate de los próximos días.
* “Ya está, ya pasó”, repetía por teléfono Néstor Kirchner desde Mendoza, Le hablaba a sus conmilitantes como si fueran niños que se hubieran tropezado en la calle o, mas precisamente, les transmitía su alegría interior, -como si no fuera transitoria- por la descompresión social lograda en Santa Cruz (acuerdo con los docentes) y la política en todo el país al imaginar que metió en terreno judicial el caso Skanska (con la cesantía de los tres funcionarios involucrados) Ya está, estamos bien, volvió a insistir, satisfecho por haber gastado 5 millones de pesos en una movilización que en la capital del vino no cayo bien. Para colmo, los peronistas mendocinos que esperaron a Kirchner y esperaban vitorearlo en el trayecto se quedaron sin conocerlo: desde el aeropuerto se fue a un cuartel militar en helicóptero como hace entre la Rosada y Olivos. Ese breve recogimiento castrense reveló otra curiosidad. La vianda y el chocolate repartido en los actos oficiales fue pagado por Oscar Parrilli, secretario de la presidencia, pero usando para el servicio a los uniformados. Nadie puede saber todavía si es un gesto a favor de los militares o nuevo agravio a la institución.

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