La previa del Superclásico
El economista Javier Cernadas, del GEENaP, plantea el escenario de las paritarias. Todos los condimentos forman parte ya del folklore de uno de los clásicos del verano de los últimos años: ¿Los Boca-River? No, las paritarias.
Javier Cernadas (Integrante del GEENaP).
Arrancó el verano y, como ya es costumbre durante los últimos años, se largó la previa a las paritarias. Titulares de diarios, declaraciones radiales y televisivas de dirigentes gremiales, empresariales y funcionarios del gobierno, todo forma parte del natural "tire y afloje" de cualquier negociación, que es transformado en un gran show mediático utilizado políticamente por los medios dominantes para generar miedo e incertidumbre.
Asimismo, resulta necesario tener en cuenta que la negociación inherente a la pugna de intereses que hay en juego al momento de discutir salarios no debe ser analizada dramáticamente, acaso como instancias insalvables de conflictividad entre empresarios y trabajadores, sino como situaciones en donde ambas partes pueden acercar posiciones y lograr acuerdos, como de hecho lo demuestra la cantidad de convenios homologados por el Ministerio de Trabajo en todos estos años.
Los argumentos en cada caso ya los conocemos: los empresarios dirán que la presión tributaria es altísima o que los márgenes de ganancia son pequeños. Del otro lado, los gremialistas harán lo propio exagerando los niveles de inflación para alcanzar sus metas de incremento salarial. Ambas partes, pues, se manifiestan en la prensa tratando de anticipar un resultado y condicionar esa negociación. Pero esto es parte de un mecanismo conocido que, a juzgar por lo ocurrido otros años, nunca es definitivo y siempre se llega a un acuerdo.
Para concluir, cabe destacar que el contexto, tanto nacional como internacional, es similar al de años anteriores, con idéntica tensión de precios por la elevada cotización de los commodities que impactan en los costos internos como por la concentración en la oferta de alimentos, con un puñado de grandes firmas controlando más del 80% de la misma. Por este motivo no habría razón para desdoblar las paritarias, siendo que en las mismas se dispone un esquema gradual de aumento salarial para todo el período acordado como se viene haciendo hasta hoy.
Los medios seguirán anunciando complicaciones en las negociaciones, o dirán que el gobierno pone un techo a los aumentos y así buscarán instalar la idea de lo complejo que será cerrar este año las paritarias; sin embargo, tal vez, una vez más, la realidad indique lo contrario. En la previa, por ahora, todos denuncian, critican y declaran, en lo que ya se ha vuelto el Superclásico del Verano.
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