Salud: los extranjeros no residentes representan apenas 0,4% de los pacientes que acuden a hospitales públicos
Con el fin de la universalidad, Milei avanza en su plan para privatizar la Salud sobre la base de una mentira: los supuestos tours sanitarios de extranjeros.
Acorralado por las muy malas noticias económicas, el presidente Javier Milei apeló al clásico manual de todos los totalitarismos para cambiar el foco de la agenda pública y apuntó contra los extranjeros a los que quiere hacer pasar como el origen de todos los males. En ese camino el mandatario libertario le puso fin a la universalidad de la salud pública y dispuso que se comience a cobrarles la atención en hospitales a los extranjeros sin residencia permanente en el país.
La medida, celebrada por todo el arco libertario, hizo más ruido en las redes sociales del efecto real y concreto que tiene sobre las finanzas públicas que la Casa Rosada dice defender a capa y espada mientras resigna de manera ininterrumpida recursos para beneficiar a los sectores más acomodados de la sociedad.
Sin embargo y como de costumbre, frente a la supuesta avalancha de extranjeros que vienen a atenderse gratis en los hospitales públicos del país, frente a los supuestos "torus sanitarios" a los que se refirió el vocero presidencial Adrián Ravier para intentar justificar la polémica medida, la realidad de las estadísticas se encarga en desmentirlos con contundencia a cada paso.
Es que los últimos datos públicos disponibles muestran que la supuesta avalancha de extranjeros invadiendo los hospitales públicos no existe.
Por caso, en el Hospital Posadas, la Memoria Anual 2024 registra 17.768 egresos de internación. De acuerdo con el apartado sobre lugar de residencia de los pacientes, sólo 1 egreso correspondió a una persona residente en otro país (Paraguay), equivalente al 0,01% del total. El informe consigna además un 0,48% de pacientes cuyo lugar de residencia no pudo ser especificado.
En el Hospital Garrahan, que no es 100% nacional, ya que está administrado conjuntamente por Nación y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante 2024 se realizaron 407.704 consultas externas. De ellas, 1.876 corresponden a pacientes con residencia en el extranjero: el 0,46% del total.
La proporción también fue inferior al 1% en las otras modalidades: de las 25.691 internaciones, 152 corresponden a residentes en el extranjero (0,59%); mientras que en Hospital de Día fueron 231 de 34.475 prestaciones (0,67%).
En tanto, en la Ciudad de Buenos Airea las cifras oficiales muestran que los extranjeros no residentes que acuden a los hospitales públicos no llegaron en 2025 al 1% del total.
Hacia la privatización de la Salud
La eliminación de la universalidad de la salud pública es en rigor elprimer paso hacia la privatización total del sistema. Algo que el propio Milei admitió en campaña en 2023 que era su plan. "Queremos dejar claro que en nuestra visión el mejor sistema de salud posible es un sistema de salud privado donde cada argentino pague sus servicios. El mejor sistema educativo posible es uno donde cada argentino pague sus servicios. Esto es así. No es debatible. En sistema privados los ciudadanos obtienen un mejor servicio", aseguraba en aquel entonces sin dejar lugar a dudas junto a su compañera de fórmula, Victoria Villarruel.
Y completaba su idea: "Debemos ir en el largo plazo a sistemas privados de salud y educación, y debemos aspirar a eliminar la asistencia social directa. Pero eso no puede ocurrir hasta que la Argentina sea un país próspero".
En aquel momento Rubén Torres, presidente de la Federación Latinoamericana de Hospitales y titular del Instituto de Política, Economía y Gestión de Salud, aseguró que "en parte eso es cierto" pero advirtió que "esos sistemas no son equitativos" y detalló: "el ejemplo más claro de ello es Estados Unidos, donde la gente gasta una fortuna en seguros médicos y los que no los pueden pagar tienen importantes problemas para poder acceder a controles y tratamientos médicos, porque son muy costosos".
La propuesta de Milei era pasar a un sistema de vouchers, es decir que ya no existan más hospitales públicos, se deje de financiar el sistema y en todo caso que se subsidie la demanda por medio de la entrega de vouchers "para que cada argentino tenga libertad de elegir dónde se atiende, sin tener que preocuparse por el costo". En definitiva lo que propone es que los privados (los que acepten los vouchers porque no todos lo harán) se pongan a competir por la captación de estos vouchers. Todos los especialistas coinciden en señalar que esta avidez por captar estos vouchers genera prestaciones a la baja para poder ser más competitivos y así se pauperiza, aún más, los servicios que prestan al intentar bajar de cualquier manera sus costos y se consagra la desigualdad entre los sectores más pudientes y más postergados de la sociedad.
A fines de mayo pasado Milei anticipó un plan para privatizar los servicios de seguros que hoy están en manos del Estado. El objetivo, aseguró, es reducir la presencia del Estado en áreas donde hoy actúa como prestador de última instancia. Como era de esperar, el proyecto está en manos del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que encabeza Federico Sturzenegger.
Según Milei, el Estado funciona hoy como asegurador de última instancia en tres áreas clave: la vejez (mediante el sistema jubilatorio), la enfermedad (a través de la salud pública) y la estabilidad financiera (con el Banco Central como prestamista de última instancia). Y apunta a transferir esas funciones al sector privado.
"Si desarrollamos un mercado de seguros que sea competitivo, profundo y completo, la justificación para que el Estado participe en esas áreas desaparece por completo", dijo sin ambages el mandatario libertario en su presentación en el Latam Economic Forum.
El oficialismo prevé una implementación progresiva de esta plan. "Estos cambios, como los mercados no son completos ni profundos, esas transiciones no se pueden hacer de manera instantánea", sostuvo el mandatario. El proceso será gradual. Se irá ordenando y configurando el nuevo esquema hasta alcanzar el modelo ideal que proyecta Sturzenegger. La transición ordenada busca evitar shocks en sectores sensibles como la salud y las jubilaciones, donde millones de argentinos dependen hoy de la prestación estatal.
En el caso de Salud, ya comenzó ayer con la eliminación de la universalidad en su acceso.
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