Una hectárea de soja en cifras
Por NA
El cultivo de la soja tiene algunas labores específicas, por ejemplo la siembra directa en la región pampeana, lo que cuesta alrededor de 67 pesos por hectárea.
Son necesarias además tres pulverizaciones terrestres de herbicidas, fertilizantes y fungicidas con un costo total de unos 45 pesos, y una aplicación aérea (cuando el cultivo está crecido o no hay "piso" porque ha llovido y las máquinas se enterrarían) que según la zona, ronda entre los 18 a 25 pesos por hectárea.
La soja "de primera", que se siembra entre fines de octubre y durante noviembre, se cosecha a partir de abril, según sean cultivos de ciclos cortos, medianos o más largos.
El precio de la cosecha siempre es el mismo: el contratista cobrará el 8 por ciento del valor del tonelaje obtenido.
En esta fase, el productor afronta otros gastos típicos de la comercialización que totalizan unos 60 pesos por hectárea.
En estos se incluyen la comisión del 3 por ciento que cobra la cooperativa o el acopiador, y un 2,5 por ciento de impuestos.
Además, se suman labores de reducción de la humedad del grano (secada) y fletes cortos o largos para trasladar el grano que pasó de la tolva de cosecha al camión para ser acopiado o vendido.
La incertidumbre climática aumentó la tendencia a asegurar los cultivos contra granizo y otras contingencias que implica sumar además el 3,3 por ciento del valor asegurado a cosecha más impuesto al valor agregado.
El productor también debe pagar durante el año un impuesto inmobiliario en cuotas, más tasas de mantenimientos de caminos, y los gastos de estructura que implican movilidad, administración y sostenimiento de la infraestructura.
Si el campo abona el Impuesto a las Ganancias con una alícuota del 35 por ciento, los números, a lo largo del año, toman otra magnitud.





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