Una por una, las claves del proyecto de Súper RIGI que el Gobierno envió al Congreso

Economía

Con el Súper RIGI el gobierno de Javier Milei apuesta a dinamizar inversiones en industrias todavía inexistentes en Argentina o todavía en estados embrionarios.

Tal como se preveía, el gobierno de Javier Milei envió este martes al Congreso de la Nación el proyecto de ley para instituir el "Súper RIGI". Se trata de una nueva versión del ya vigente Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que ahora apunta a nuevas industrias que no estaban alcanzadas. La iniciativa propone beneficios fiscales, estabilidad por 30 años y apunta a sectores como inteligencia artificial, hidrógeno, GNL, semiconductores y biotecnología.

El proyecto, que busca emular al RIGI original para el cual ya se concretaron anuncios por cerca de 81 mil millones de dólares aunque de momento apenas se confirmaron poco más de 700 millones de dólares, fue remitida a Diputados mediante el Mensaje N°181/2026 firmado por el presidente Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

inteligencia artificial

Claves del súper RIGI

El proyecto crea el “Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias” y establece un paquete de beneficios tributarios, aduaneros, cambiarios y regulatorios para proyectos de al menos u$s1.000 millones.

Según el texto oficial, el objetivo es atraer inversiones de gran escala en actividades “que actualmente no se desarrollen en el país o cuyo grado de desarrollo resulte experimental o piloto”.

Entre los sectores mencionados en los fundamentos aparecen inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, infraestructura digital estratégica, hidrógeno, GNL, reactores nucleares pequeños, baterías de litio y manufacturas tecnológicas.

milei caputo
Javier Milei junto a Luis Caputo.

Javier Milei junto a Luis Caputo.

El corazón del proyecto está centrado en un esquema de fuerte reducción impositiva y estabilidad regulatoria de largo plazo.

Entre los principales beneficios incluidos en la iniciativa figuran:

  • Impuesto a las Ganancias reducido al 15%;

  • amortización acelerada de inversiones;

  • quebrantos impositivos sin límite temporal;

  • alícuota reducida sobre dividendos;

  • devolución de IVA mediante certificados fiscales;

  • exención de derechos de importación y exportación;

  • libre disponibilidad progresiva de divisas generadas por exportaciones;

  • y estabilidad tributaria, aduanera, cambiaria y regulatoria durante 30 años.

Además, el proyecto prevé una reducción de contribuciones patronales al 10% para nuevas relaciones laborales generadas por los proyectos adheridos.

En materia cambiaria, las empresas podrán disponer libremente de un porcentaje creciente de las divisas obtenidas por exportaciones: 20% después del primer año, 40% luego del segundo y 100% a partir del tercer año desde la primera exportación.

Congreso pensador.jpg

Entre los fundamentos de la inicitiva, el Gobierno sostiene que Argentina quedó rezagada frente a otros países por “décadas de inestabilidad normativa, presión tributaria excesiva y restricciones cambiarias”. Por eso, el proyecto busca posicionar al país “como un destino de inversión de primer nivel mundial en industrias del futuro”.

La iniciativa define como “nuevas actividades económicas” a los proyectos industriales, tecnológicos o de servicios vinculados a infraestructura tecnológica y digital estratégica con “impacto transformador en la estructura productiva nacional”.

El texto también aclara que no podrán ingresar proyectos que sean ampliaciones o reconversiones de actividades ya existentes.

Uno de los puntos centrales del esquema es que las provincias y municipios deberán adherir formalmente para que los proyectos puedan acceder a los beneficios.

desarrolladores software conocimiento.jpg

El Gobierno plantea que las jurisdicciones deberán comprometerse a mantener estabilidad fiscal y condiciones compatibles con la magnitud de las inversiones. En paralelo, el proyecto establece que cualquier norma provincial o municipal que limite o afecte los beneficios otorgados por el régimen será considerada “nula de nulidad absoluta”.

El proyecto establece que sólo podrán ingresar inversiones de al menos mil millones de dólares.

Además, las empresas deberán comprometer al menos el 20% de esa inversión durante los primeros dos años desde la adhesión al régimen.

Los proyectos deberán canalizarse mediante Vehículos de Proyecto Único (VPU), sociedades creadas exclusivamente para desarrollar cada iniciativa adherida.

El plazo inicial para adherirse será de cinco años, con posibilidad de prórroga por un año adicional.

Embed

Dejá tu comentario