*Luego de la visita de Pablo a GH Brasil, la brasileña Iris Stefanelli estará hasta el sábado en la casa argentina. *Más allá de las dificultades para comunicarse, las chicas le dieron la bienvenida mientras los chicos no le sacaban los ojos de encima.
A las 21:20 empezó el programa con Mariano Peluffo, diciendo con ironía “ella de castellano poco y yo de portugués nada, así que no se pierdan un momento único en la televisión argentina”, en referencia a la entrada de Íris Stefanelli, la “exportada” participante de Gran Hermano Brasil.
Red O Globo había preparado un compilado de la estadía de Pablo Espósito en Brasil, nada demasiado diferente a los fragmentos que se vieron hasta el cansancio desde que el argentino partió hacia el país vecino. Pero más allá de lo bien que lo pasó en Brasil, Pablo pronto quedó relegado a la entrada de Íris Stefanelli, la rubia de Minas Gerais, recibida con bombos y platillos en el estudio de Telefe.
Iris, rubia, con una sonrisa demoledora y luciendo con la camiseta verdeamarela de rigor, conversó con el conductor a través de una productora del programa que ofició de traductora. Por supuesto Peluffo no pudo escapar a las preguntas más trilladas, del tipo “¿Qué conociste de Buenos Aires”, “¿Cómo te sentís con esta experiencia?”, etcétera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La brasileña contestó con paciencia y simpatía y dio esperanzas con respecto a lo que puede pasar con los participantes masculinos al aclarar que con Diego (su enamorado brasileño y participante del reality) no había concretado. “Somos casi enamorados”, dijo la brasileña con una sonrisa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Finalmente, a las 22:14 Iris ingresó a la casa, con los chicos que la recibieron entre sorprendidos y entusiasmados, aunque Claudia no pudo evitar deslizar un “Es rubia”. Después del largo monólogo donde contó buena parte de su vida –la brasileña da la impresión de que no va a callarse nunca-, empezaron las situaciones más o menos graciosas por la cuestión del idioma. Incluso, a raíz del castellano “lento” y a la vez gesticular de los argentinos, Diego se cansó y gritó “Es brasilera, no es boluda”.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Y entre las salidas desde el estudio, se intercalaba la conversación de los habitantes de la casa, que de alguna manera podría compararse con esa simpática publicidad televisiva de nachos de la marca “Doritos”, en donde una rubia (la modelo Alejandra Maglietti) contaba una experiencia con extraterrestres y los chicos, sin prestarle atención, la miraban obsesivamente mientras pensaban “La mato, la mato”. Y es que aquí Íris hablaba, hablaba y hablaba y Jonathan, Gabriel, Juan y un poco menos Diego, se la comían con los ojos.
A las 23:00 volvieron al estudio y empezó el habitual debate. Ahora habrá que esperar hasta mañana para ver a los participantes de la casa modelar sus propios diseños, bajo la mirada de un jurado compuesto por Ricky Sarkany, Karina Rabolini y Benito Fernández.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario