Para los más jóvenes es posible que Charlton Heston les sea conocido apenas por la antipática e involuntaria aparición que el actor tuvo en la película "Bowling for Columbine", en donde el director Michael Moore lo hacía ver como un anciano reaccionario, enamorado de las armas de fuego. Pero Heston no fue solo eso y su muerte es una buena oportunidad para repasar una vida llena de contrastes.
Charlton Heston, que murió este sábado en California a los 84 años, es la imagen imborrable en la mente de los estadounidenses de cierta edad de un actor que personificó personajes fuertes, cerca de una heroicidad sin fisuras, en un tiempo en donde la regla eran los perfiles sin claroscuros.
Así, el actor que había nacido en el estado de Illinois dio vida a personajes como Moisés en "Los Diez Mandamientos" (1956), tres años después personificó al esclavo judío que encabezaba la rebelión de los gladiadores en el circo romano -papel que lo instaló definitivamente como estrella hollywoodense- en “Ben Hur” (1959) y por supuesto, Marco Antonio en “Antonio y Cleopatra” (1972).
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Después su carrera se mantuvo en una cierta meseta en donde solo sobresalió su participación en la recordada “El planeta de los simios” (1968), “Aeropuerto 75”, que de alguna manera inauguraría el género catástrofe. Años depués alguien diría que si el héroe de “Infierno en la torre” (otra película del género) hubiera sido Heston en vez de Steve McQueen, no hubiera habido víctimas en el descomunal incendio ideado por el director John Guillermin.
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Pero si bien fue un republicana convencido toda su vida toda su vida, el igual que Ronald Reagan fue director del "Screen Actors Guild", el principal sindicato de actores y del Instituto Cinematográfico Estadounidense, y apoyó al movimiento en pro de los derechos civiles para los negros en los años 50.
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Y también como Reagan, otro actor, aunque de menor talento, con los años Heston se hizo cada vez más de derecha. En ese camino el actor fue presidente de 1998 a 2003 de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, en inglés), el poderoso grupo de presión que rechaza cualquier control de la tenencia de armas en Estados Unidos.
Llegó a decir que sus oponentes tendrían que quitarle el rifle "de mis manos frías y muertas".
Justamente por su activismo a favor de la tenencia de armas fue que apareción en en "Bowling for Columbine" –que centra su relato en un grupo de jóvenes que realizó una matanza en un colegio secundario con armas automáticas- y quedó muy mal parado frente a la opinión pública.
En cambio, para los estadounidenses de derecha, Heston era un punto de referencia. El actor hizo campaña por candidatos republicanos y se opuso a las cuotas de entrada a la universidad y otros beneficios en favor de los negros y las minorías, medidas que defienden los demócratas.
Lo cierto es que con la muerte de Charlton Heston muere uno de los iconos de la época dorada de Hollywood, y más allá de sus preferencias políticas, su legado sigue estando en su labor como protagonista de títulos inolvidables del cine.
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