Conocé la gran colección de plumas de Vanessa Show

Espectáculos

*Comenzó como bailarín en el Teatro Maipo y desde ahí lanzó su carrera, convirtiéndose en la primer travesti argentina e internacional.
*Hoy, minutouno.com te invita a ver de cerca algunas de las creaciones que hacen a la imagen de una verdadera vedette.

La vedette Vanessa Show llegó al casamiento de Roberto Piazza con una deslumbrante boa de plumas blancas que, según le confesó a minutouno.com, había sido confeccionada por ella misma. Más tarde este mismo diario contó las desavenencias que tuvo Vanessa con otra figura a quien le había vendido unas plumas… y así surgió la idea de poder ver –y mostrarles a nuestros lectores- las creaciones de esta vedette internacional.

La idea tomó cuerpo cuando la misma Vanessa comenzó a desplegar sólo parte de las piezas de su imponente vestuario personal, para que todos podamos apreciar las creaciones que hacen a la imagen de una verdadera vedette: tocados, capelinas, plumas de colores brillantes y piedras de mil destellos.

“Todos los diseños son creaciones mías –asegura Vanessa Show, mientras acomoda un tocado de plumas color fucsia para la foto-, porque una verdadera vedette debe tener vestuario propio y no como ahora, que son vedettes con vestuario prestado, no son solistas”.

Honesta y frontal, como siempre, Vanessa no oculta lo que piensa sobre la situación actual del mundo de la revista: “Yo trabajé con las más grandes: Susana Brunetti, Nélida Lobato y Nélida Roca. Las que ahora se hacen llamar vedettes creen que porque se ponen unas plumas merecen ese título, pero la verdad es que la pluma no define a la vedette, porque si bien brinda glamour, si la persona no lo tiene, con la pluma no alcanza”.

Mientras tanto, Vanessa presenta un conjunto de casco y collar íntegramente confeccionado en piedras checoslovacas que combina un strass blanco y otro “aurora boreal”, que refleja los colores del arco iris. Teniendo en cuenta que solo el casco pesa 5 kilos, que a eso hay que sumarle el collar, las plumas y que con todo eso una vedette se tiene que subir a tacos altísimos para salir a bailar a escena, no se puede creer cómo logran hacerlo.

“Ahora las chicas dicen ‘Ay, no salgo porque el casco me ajusta, me lastima’. Y no es así: te la aguantás, vas al cuadro y cuando volvés se ve qué se puede hacer. Pero las de ahora son vedettes de laboratorio, son todas 4 de copas”, dispara Vanessa, mientras se prueba una capelina que la envuelve en plumas color rosa y salmón y que –explica- es un estilo Hello Dolly o Funny Girl.

Para Vanessa, los colores “vedette” son el blanco y el rosa y ella, personalmente, prefiere los tonos pastel: “En tonos pastel la pluma rinde más, porque si la querés cambiar de color, es posible”, explica la primer travesti argentina.



Cuando Vanessa recibe una pluma para hacer algo para ella o porque se lo encargan, el procedimiento que sigue es el siguiente: la lava, la enjuaga, la tiñe y luego la incorpora al diseño elegido. En sus trabajos no hay soldaduras: todo se trata de tenaza, alicate, alambre, cinta y la habilidad y el conocimiento de quien sabe hacer y lucir sus diseños.

“A la primera que vestí fue a Susana Giménez: en 1995 le hice un casco de piedras aurora boreal con patillas, plumas de avestruz y látigo de faisán depilado negro con cascada de plumas procesadas. Y a las diez bailarinas que tenían el cuerpo pintado de plata les hice espaldares de plumas blancas que se veían ‘blanco nuclear’ en cámara. La Giménez lució como nadie mis cascos”, señala Vanessa y recuerda una situación que se dio hace poco, cuando fue invitada a almorzar con Mirtha Legrand:

A Mirtha yo le había regalado dos ramilletes de plumas, uno rosa y otro blanco y el 10 de octubre, cuado fui a almorzar con ella, mandó a buscar las plumas a su casa y se las puso en cámara, como ella es de por sí una persona glamorosa, con las plumas hicieron un todo. Yo sentí que puso en valor mi trabajo y le agradezco el gesto desde acá”, dice la vedette, que también hizo boas rosas y fucsia para Isabel Sarli y para varios sketches de Susana Giménez.

“Además, como debuté como bailarín en el Maipo y este año el Teatro cumplió 100 años, yo hice las plumas para el final: elegí plumas fírmate blancas y para mí eso fue una manera de cerrar el círculo con el Teatro que me vio nacer”, asegura Vanessa.

Para la vedette a las plumas hay que “meritarlas” y saber llevarlas: “Yo soy una artista integral, sé dónde tiene que ir la pluma y qué cantidad tengo que usar, porque es preferible poner 30 plumas bien puestas y no 100 y que parezcas una comparsa”, advierte y explica que a ella le gusta hacer las cosas bien y que, por eso, cuando decidió participar en política, fue a las oficinas del diputado nacional Dante Gullo y con la ayuda de sus asistentes, Rosalía y Eloy, llenó unas fichas por triplicado para afiliarse al Partido Justicialista.

Vanessa Show, que ahora actúa en eventos, casamientos y convenciones, siempre con un gran despliegue de vestuario, música y canciones, aclara que todo su trabajo es “ABC 1”.


 


Mirá las imágenes inéditas de la galería de fotos y descubrí lo que se encuentra al abrir el vestidor de una verdadera vedette, y si querés saber más de su historia, visitá su página Web: www.vanessashow.com.ar

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