Elvis cumple 30 años... desde que murió para nacer como leyenda

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  • La vida lo llevó a lo más alto del rock a nivel mundial. Gracias a eso se convirtió en uno de los artistas que más factura aún sin vida.
  • Pero la fama lo cansó, su esposa lo dejó, y las drogas entraron en escena. A los 42 años, Elvis no aguantó más y se quitó la vida para que nazca la leyenda.
  • Hoy, a 30 años de su muerte, el mundo lo recuerda.

“Elvis esta vivo, me lo dijo un amigo”, canta Andrés Calamaro en una de sus canciones. Sin duda, el mito, el gran misterio de Elvis. “El Rey” es, junto a Kurt Cobain (quien fuera líder de Nirvana), y los Beatles, el artista que más factura aún muerto. ¡Sí, está vivo entonces!


 


Hoy se cumplen 30 años desde el 16 de agosto de 1977, cuando Presley moría a los 42 años en la mansión Graceland (Memphis, Estados Unidos), donde vivía desde los 22.



¿Cuántos imitadores de Elvis Aaron -su segundo nombre- debe haber por el mundo? Sin duda, miles y miles. Todos tratan de invocarlo para que el “rebelde” del rock vuelva, o mejor dicho, siga quedándose en esta parte del mundo. Hoy se cumple un aniversario más, el trigésimo desde que Elvis murió lejos del escenario y de las luces, solo, arruinado, obeso, consciente de su autodestrucción y sin control.

Pesaba alrededor de 130 kilos cuando, convertido ya en un ídolo caído, se arrastraba por los escenarios durante los días previos a su muerte.

Nació en el seno de una familia humilde en Tupelo, Mississippi, el 8 de enero de 1935. Como si fuera el karma de todo ídolo, su vida personal, puertas adentro, fue un verdadero desastre. Su mujer, Priscilla, harta de las constantes infidelidades de su esposo, lo abandonó en 1972. Desde ese día,  “El Rey” empezó a ceder la corona. Un año después ya tenía problemas respiratorios, relacionados con la adicción al alcohol y a los barbitúricos (fármacos que se prescriben para tratar el insomnio nervioso severo, algunas formas de epilepsia, ciertos cuadros convulsivos y determinados desórdenes psicológicos).

"Recuerdo que aquel periodo de su vida le resultaba tremendamente decepcionante; estaba deprimido, sumido en las drogas y cansado por las interminables giras a las que se sometía", afirmó Ray Connolly, escritor y novelista británico que tuvo la ocasión de entrevistar a Elvis en 1968. "Su estado mental se había desintegrado durante los últimos años de su vida, era consciente de que ya no era el hombre que fue", explicó Connolly, quien apuntó al representante del artista, Tom Parker, apodado "El coronel", como el principal responsable del ascenso y caída del icono mundial.

Parker, que le consiguió a Elvis sus primeros contratos discográficos y apariciones en televisión, acabó abusando económicamente del artista, quien consideraba, según Connolly, que si se desprendía del "Coronel" acabaría su carrera como comenzó su vida: pobre.

Pero más allá de los éxitos y la fama, Elvis se agotó de las estrellas, del mundo que, como a casi todo ídolo, lo superó. Como revela Connelly, Elvis le dijo a su productor musical, Felton Jarvis: "Estoy cansado de ser Elvis Presley".

En plena bancarrota e incapaz de conciliar el sueño, decidió, una noche de 1977, mezclar somníferos y otro tipo de pastillas. Pasado el mediodía había nacido el mito: su cuerpo fue encontrado en el baño de la mansión de Memphis. Hoy se lo recuerda como lo que fue: un pionero, un visionario de la música que no se va, porque “Elvis esta vivo. Elvis es un buen tío, espero que me invite a comer”.

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