La cara oculta de la casa de Gran Hermano
* A diferencia de las tres ediciones anteriores, los integrantes del reality no son tan desconocidos, son menos ingenuos e implementan más estrategias para llegar a la final.
* Además, son más polémicos, se pelean más y luchan por el liderazgo y el protagonismo.
* minutouno.com habló con ex participantes, productores y el encargado de editar las imágenes del programa.
Lo que en un comienzo se presentó sólo como la nueva temporada local del reality show conocido en todo el mundo como “Gran Hermano”, a casi un mes de estar en el aire se convirtió en un juego de estrategia e hipocresía en el que todo vale con tal de llegar a la final. ¿Cuáles son las similitudes y diferencias que tiene respecto de las versiones anteriores? ¿Cuál es el criterio de selección del material que se emite en los resúmenes diarios? minutouno.com habló con ex participantes y con el editor de contenidos del programa.
Al mejor estilo maquiavélico de que el fin justifica los medios, los chicos de la casa son capaces de pisar cabezas para obtener una semana más de estadía. Si actuar de una manera falsa o fingir es necesario para cumplir con ese objetivo, no dudan en implementarlo.
El hecho de que los nuevos participantes hayan sido fieles seguidores del reality es otro de los factores que influye a la hora de elegir una manera de comportarse dentro de la casa y con el grupo. Para Cura, el grado de identificación que tienen los chicos sobre otras ediciones hace que hoy sigan al personaje que más le haya gustado e imiten sus estrategias. “Se manejan de la manera que jugó el integrante que más lo impactó”, contó el editor.
De todas maneras, Trezeguet advierte que el copiarse de una táctica previa sería el peor de los errores. “Si alguien hiciera exactamente lo mismo que yo quedaría muy expuesto y saltaría a la vista. Tienen que adaptar su propia estrategia a la nueva realidad”, aconsejó el muchacho.
La ex Gran Hermano Silvina Luna coincide con Trezeguet. Para la modelo, su generación de participantes era más inocente y trataban de pasarla lo mejor posible. “Ahora tienen todo más claro, saben qué hacer y qué decir. La gente sabe que son personajes pero hay público para todo”, opinó Luna, quien sostuvo que en su paso por el reality trató de ser lo más natural posible para que la conozcan tal como es.
Ahora bien, si todos juegan o actúan con estrategia, ¿qué tanto tiene de reality el nuevo producto? Ximena Capristo, otra de las ex Gran Hermano, opinó que es necesario que los participantes sean estereotipados para que un programa de éste tipo sea exitoso.
Si no hacen escándalos están fritos
La selección de contenidos tampoco es ingenua. Cura explicó que en principio siguen el sistema de relaciones de la casa: cómo se llevan y cómo atraviesan las diferentes situaciones dramáticas y que no hay preferencia por una historia u otra. Pero también reconoció que trabajan para la industria televisiva y que si alguno de los chicos no produce material interesante no aparece tanto en escena como es el caso de Juan Expósito.
Si de escenas en la ducha se trata, curiosamente la mendocina Griselda Sánchez, que protagonizó videos eróticos para Playboy, suele ser una de las que más aparece en la pantalla chica mientras se baña. El editor de historias argumentó que las noticias y hechos externos no tienen por qué afectar los resúmenes televisivos y que ella de por sí es una chica llamativa. Además, según Cura todos los capítulos tienen que comenzar tal como lo hace la rutina diaria de la casa, con los chicos en el baño.
Las historias de amor también son cosas a seguir según los editores. Pero también las peleas y discusiones tales como el escándalo que se produjo cuando las chicas le robaron golosinas a Gabriel Lagos y a Jonathan Dieguez.
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