La pesada cruz de Alicia Bruzzo

Espectáculos

*Una intoxicación con propóleo inauguró una larga etapa durante la cual la actriz tuvo que luchar con distintos problemas de salud.
*En lucha permanente contra la obesidad, y con las complicaciones que surgieron de una banda gástrica,
con las dificultades para caminar y, finalmente, con el cáncer que la llevó a la muerte, Alicia Bruzzo nunca dejó de celebrar la vida.
*Aquí, la palabra y el recuerdo del doctor Cormillot y de su hija, que la trataron como paciente y como amiga.

Me voy como siempre, buscando mi mar”, le decía la actriz Alicia Bruzzo a sus conocidos y amigos en un mail que envió en diciembre, para despedirse hasta el regreso de sus vacaciones. En el correo también les pedía que no le escribieran hasta abril, cuando pensaba estar de vuelta en Buenos Aires.

Sin embargo, el regreso se adelantó y desde Mar del Sur tuvo que trasladarse directamente al Instituto Fleni, donde murió a los 51 años, víctima de un cáncer de pulmón con el que luchaba hacía tiempo.
La salud de la actriz, directora, maestra de actores y artista plástica fue siempre una cruz pesada de llevar    

La salud de la actriz, directora, maestra de actores y artista plástica fue siempre una cruz pesada de llevar: en el año 1992 se intoxicó con propóleo contaminado -en una tragedia que causó la muerte de al menos 23 personas- y estuvo internada tres días en terapia intensiva. Si bien Bruzzo sobrevivió, la intoxicación disparó dos problemas con los que tuvo que lidiar hasta el final: la obesidad y una polineuritis que redujo en un 30 por ciento los reflejos de sus piernas. Con dificultades para caminar y para controlar su peso, la actriz llegó a internarse en la clínica del doctor Alberto Cormillot en 1997, donde se hizo amiga del médico y de su hija, que daba clases de gimnasia al grupo de pacientes al que ella pertenecía.

“El estrés desencadena enfermedades y puede disparar la obesidad en una persona que tenga la predisposición –dice a minutouno.com el doctor Cormillot-. La intoxicación con propóleo significó, sin duda, una situación muy estresante para Alicia”, asegura el médico, quien recuerda que la actriz adelgazó diez kilos y se hizo querer por todos en el tiempo que pasó en su institución. “Con Alicia teníamos una muy buena relación y compartíamos charlas sumamente interesantes”, recuerda Cormillot y cuenta que en el tiempo que pasó en la clínica, Bruzzo pintaba y hacía hermosas esculturas con crealina, especialmente animales.

Reneé, la hija de Cormillot, tuvo muy buena relación con Bruzzo cuando era su profesora de gimnasia, pero después de un tiempo sin verse, el motivo del reencuentro fue una de las facetas menos conocidas de la actriz: su interés  y compromiso con las asociaciones protectoras de animales. “Una vez nos llegó un mail de Alicia a la Asociación de Defensa y Protección Animal (Adepra), porque buscaba ayuda para un perrito abandonado y ahí volvimos a conectarnos. Ella trabajó conmigo en proteccionismo animal y colaboraba siempre con muchísimas de las organizaciones dedicadas al tema: éste es un costado muy tierno de ella que se conoce poco”, dice Reneé, subrayando otra de las facetas en las que la actriz demostraba su capacidad de trabajo, su fuerza para la lucha y su amor a la vida. 


Alicia Bruzzo se intoxicó con propóleo, padeció obesidad, problemas para caminar, gastritis, bronquitis  y cáncer de mama y de pulmón.


A pesar del éxito de su tratamiento, Bruzzo decía que no podía controlar la ansiedad y que comía todo el día, por lo que en el año 2000, al llegar a los 140 kilos, sus médicos le sugirieron que se colocara una banda gástrica. Después de la intervención, la actriz bajó 45 kilos, pero tuvieron que extraerle la banda que complicaba una hernia de hiato y una gastroenteritis que Bruzzo ya padecía.
Antes de poder someterse a la cirugía de remoción del dispositivo, tuvo que superar una bronquitis espasmódica aguda que retrasó la operación.

Tiempo después, la cruz de Alicia se hizo más pesada: llegaron el cáncer de mama, la quimio y radioterapia y, finalmente, el cáncer de pulmón que resultó fatal.

Quedan de ella sus obras: la televisión y el cine registraron sus excelentes actuaciones y quienes la vieron en teatro conservan el recuerdo de una gran artista. Sus obras de arte, los animales a los que cuidó y las personas a las que quiso,seguirán en la memoria y en el corazón de todos los que hoy despide a Alicia Bruzzo que se fue, como siempre, buscando el mar.

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